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P2P: SU FUTURO
El futuro de las redes P2P es, a día de hoy, incierto porque cada día aparece información nueva sobre su desarrollo. En primer lugar hay que distinguir entre la normativa de cada país ya que, por ejemplo, en casi todos los países de la Europa continental (incluído España) las redes P2P son legales porque caen dentro de la cobertura de la "copia privada"; en cambio, en EE.UU., una reciente sentencia del Tribunal Supremo, ha establecido la responsabilidad civil subsidiaria de los desarrolladores de estas redes cuando sus usuarios intercambian archivos digitales protegidos por derechos de autor.
Ante esta introducción, ¿cuál es el futuro real de las redes P2P?
En principio en EE.UU. es un poco más fácil: las redes que fomenten el intercambio de música, películas, etc. son responsables del perjuicio económico que supone, aunque dicha sentencia se ha criticado porque es, en cierto modo, imposible de cumplir ya que algunas redes como BitTorrent o Emule son prácticamente imposibles de cerrar por la descentralización de su estructura.
En EE.UU. están surgiendo numerosas iniciativas de creación de redes P2P totalmente legales donde el intercambio de obras está controlado y gestionado por empresas que han contado previamente con los derechos de explotación de los titulares. Ejemplos son iMesh (que era antiguamente una red de intercambio de archivos sin autorización de los titulares de las obras), Mashboxx (que ha obtenido ya licencia de varias compañías fonográficas como Sony BMG) o en Inglaterra, Playloader, que pretende ser un ISP que controle efectivamente el tráfico que ocurre en sus redes.
En España, parece que la nueva ley va a dejar un poco más claro que el intercambio de obras en las redes p2p no es del todo legal por la falta de autorización para la puesta a disposición de obras en Internet y porque la bajada realizada no seria "copia privada" porque no ha sido realizada de una copia legal y porque su fin es colectiva, algo que prohíbe el artículo 31.2 de la LPI. Muchos empresarios se ha quejado de la falta de precisión en nuestro país ya que ésta supone un perjuicio para sus intereses ya que desde hace tiempo desean ofrecer catálogos de música por Internet pero ante la existencia tan masificada de descargas gratuitas, los que quieren contar con los derechos de explotación de los titulares y por tanto, cobrar a los usuarios por descargarse música, no lo pueden hacer por verse incapaz de competir con la gratuidad de las actuales redes p2p.
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