Spain is not that different | Thursday 29 June 2006

Hoy no quiero hablar del canon aunque, para los que no lo sepan, mi postura es la siguiente: considero injusto que si vas a grabar las fotos de la primera comunición de tu sobrina (ejemplo recurrente), tengas que destinar parte de tu dinero a los titulares de derechos de autor, del mismo modo que veo injusto que si grabas una película o una disco en un CD, no remuneres a los titulares por esa grabación incontrolada; ambas posturas creo que son razonables. Pero hoy no va la cosa de la oportunidad del canon, hoy quiero hablar de cómo se transmite la información.

La noticia ha corrido como la pólvora, “España ha introducido un canon sobre soportes vírgenes”:

Spain adds levy to blank discs en The Register y Out-Law
Spain introduces Copyright Levy en el blog IPKat
Spain adds ‘Copyright Tax’ to Blank Media” en Slashdot

No me sorprenden demasiado estas noticias, tan solo han trasladado lo dicho en nuestro país por El Mundo, Libertad Digital o El País, lo que realmente me asombra es la falta de rigor y exactitud de las mismas; no hace falta leer más que el enunciado para saber que quien la ha escrito no está muy al tanto de lo que pasa en España, a pesar de que sus palabras van a “informar” a todo el mundo.

Pero, en el caso de Slashdot, página de culto para muchos freakies, van más allá, la noticia es la siguiente:

“Just read on Zeropaid that Spain has recently voted in compulsory copyright licensing, levying a tax on all blank media. This includes cd-r, dvd-r, flash media, printers, scanners, cell phones, everything. The tax will be collected by the government and ‘given to the copyright holder.'”

Nada de lo que dice la noticia es correcto: primero el canon compensatorio no es una licencia general (compulsory copyright license); segundo, éste lleva ya unos años implantado; y tercero, no lo recauda el Gobierno, sino las entidades de gestión.

En España pagamos canon compensatorio (o remuneratorio) desde hace años, primero por los formatos analógicos, posteriormente (y “voluntariamente”) por los digitales que servían casi exclusivamente para grabar obras protegidas (Minidisc y CD-Audio) y finalmente (y por decisión judicial) en CD’s, DVD’s y MP3’s. ¿Entonces, dónde está la novedad? ¿Qué va a cambiar en nuestras vidas a partir de la entrada en vigor de la ley? Nada.

Y sobre el sensacionalismo engañadizo de algunos medios españoles (El Congreso aprueba la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual que aplicará el canon a los MP3 – Libertad Digital), lo mismo ¿no saben que los MP3’s llevan pagando su correspondiente canon desde hace varios años? (Y por cierto, no creo que sea para menos, aquí todos moros o todos cristianos, yo tengo un Hi-MD por el que pago canon para poder reproducir música (y muchos podcasts) y sinceramente, no creo que sea justo que los propietarios de otros dispositivos capaces de hacer lo mismo que el mío, no paguen al igual que yo porque… en realidad no sé qué diferencia funcionalmente un MP3 de un Hi-MD).

Este post me lleva a los orígenes de mi blog y del podcast: querer informar y contradecir todo lo que leía en determinados medios de comunicación. Y digo de comunicación porque comunican, pero no informan, lo cual, a estas alturas, me sigue preocupando.

¿Por qué no exigimos que nos informen con exactitud y veracidad?

ACTUALIZACIÓN 29-06-06; 19:06: Hasta el ilustrado Federico Jiménez Losantos se suma a la larga lista de periodistas preocupados por informar sin conocimientos:

(…) el zapaterismo y sus cuates han decidido gravar los CD vírgenes con un canon que obliga al que lo compra a pagar una especie de impuesto a la SGAE por si se le ocurre copiar un disco o una película.

(…)

Por supuesto, los que salen ganando con esto son los del top manta, cuyo negocio no lo impedirá el canon, y la SGAE. A los demás, nos multan por si se nos ocurre robar.

Pues no, ZP no ha aprobado nada que ya no estuviese judicial y convencionalmente establecido, y el impuesto no es en favor de la SGAE, sino de casi todas las entidades de gestión. Y el canon no es una multa, es un gravamen, y no es “por si se roba”, sino para recompensar a los autores por las copias de obras para usos privados.

De nuevo, no digo que esté a favor del canon, sino que estoy en contra de tanta contaminación de informaciones y artículos de opinión llenos de incorrecciones y mentiras.

Jornadas sobre Propiedad Intelectual – La Crónica | Wednesday 14 June 2006

Bueno, ya estoy en casa y ya puedo echar un rato comentando la jornada a la que he asistido esta mañana. Lo primero, agradecer a Diego Solana, abogado de Cremades & Calvo Sotelo Abogados (organizadores), por la invitación a este evento; a priori, y aunque el nivel de ponentes era altamente atractivo, pensaba que esta jornada iba a ser una más, que iba a aportar más bien poco porque poco se suele aportar en este tipo de eventos. Afortunadamente mis espectativas se vieron más que superadas; los ponentes (con representantes de Entidades de Gestión e Industria de las TI), supieron ofrecer de forma clara y directa sus impresiones (por supuesto, basadas en sus necesidades como representantes de cada entidad). Todos los puntos de vista estuvieron perfectamente fundamentados y quedó claro que ni uno ni otro tienen toda la razón y que, evidentemente, están destinados a entenderse.

Me quedo con varias cosas:

– Magdalena Vinent, Directora General de CEDRO (entidad de gestión de derechos reprográficos de autores literarios) expuso que las nuevas tecnologías no afectan demasiado al libro porque el consumidor todavía perfiere acceder a una obra literaria por el método tradicional e iniciativas de venta de e-books han fracasado por lo poco amigable que son, por ahora, las nuevas tecnologías. Se quejó principalmente de varios aspectos de la modificación de la LPI: por un lado declaró inadecuado el nuevo límite para la ilustración de la enseñanza, según ella, se debería haber hecho lo que otros países, establecer este límite, pero con una remuneración a favor del autor. Y por otro lado, criticó duramente (al mismo tiempo que los representantes de la Industria se felicitaban por ello), los nuevos epígrafes g) y h) del 25.6.4º que establece que el canon se tiene que calcular teniendo en cuenta el acceso a la cultura y el precio final de los productos. Según Vinent, el fin del canon es remunerar por un perjuicio causado y éste no viene supeditado, en último término, al coste de un dispositivo sino a las copias realizadas.

Finalizó su exposición afirmando que el canon no es una barrera para la Sociedad de la Información, sino el coste de la Banda Ancha en España, que es hasta 10 veces más caro en comparación con otros países de nuestro entorno.

– Juan Carlos Escudero (Gerente de AER – Asociación Española de Reprografía), estableció (acertadamente, desde mi punto de vista) que el nuevo límite de ilustración de la enseñanza es extremadamente limitado ya que excluye del mismo a los manuales universitarios y a los libros de textos. De forma muy efusiva, expuso que para su sector (copisteros, principalmente), la copia privada (que pagan religiosamente) no existe ya que el R.D. 1434/1992 establece que la misma no se podrá realizar en establecimientos abiertos al público; por lo tanto, pagan, pero no pueden beneficiarse de la misma.
Finalmente, su solución era la implantanción de cánones no en aparatos reproductores, sino en papel timbrado, propuesta que a priori no parece demasiado descabellada, habría que ver posteriormente el fraude que se produciría.
– Diego Solana (de Cremades) habló sobre la copia privada y su finalidad de recompensar por las copias realizadas en ámbitos domésticos, y no de compensar por la piratería y el P2P. Se mostró a favor del uso de medidas tecnológicas para impedir las reproducciones ilícitas, hecho que desgraciadamente no es posible a día de hoy por la falta de eficacia de las mismas.
En el coffee break estuve hablando un buen rato con Enrique Dans, el blogger más famoso de España y alguien cuyos posts encuentro de obligada lectura; en muchas ocasiones (sobretodo cuando habla de Derechos de Autor) no estoy de acuerdo con lo que dice, pero creo que es importante y enriquecedor seguir otros puntos de vista para no oirse tanto a uno mismo y que te lleve al extremo de creerte incondicionalmente lo que opinas. Los extremos son siempre negativos.
– La nota de sensatez y coherencia la puso Eduardo Fernández-Faz, Director General de CANON EMPRESAS y Presidente de la Comisión de Tecnologías de Impresion Digital de ASIMELEC, que aunque evidentemente defiende los intereses de la industria tecnológica, sí dijo que era vital proteger la creación, ya que, al fin y al cabo, ellos viven en parte de los contenidos que otros crean.

Abogó por un canon más justo y equitativo y por el fin de “vamos a poner el canon por si acaso”, postura que merece todo mi respeto. Me quedo con una frase suya: “nadie hace productos para piratear, ni nadie crea para ser pirateado”.

– Otro ponente cuya postura me pareció muy sensata fue la de Borja Adsuara (no estaba planeada su intervención, así que tengo su nombre escrito), Presidente de la Comisión de la Propiedad Intelectual del Ministerio de Cultura (el cargo puede que no sea ese exactamente, misma razón que la anterior): según él, esta ley está destinada al fracaso porque se ha realizado mirando hacia atrás, hacia los Tratados de la OMPI del 96 que posteriormente se traspusieron en la Directiva 2001/29/CE y en la ley que se aprobará, presumiblemente, el próximo 22 de junio, en vez de mirando hacia el futuro y a todo lo que ha ocurrido en estos últimos 10 años.

– Enrique Dans mantuvo la postura que ya todos conocemos, defendiendo la libertad de circulación de contenidos en Internet (sea esto legal o no, aunque él cree que el intercambio de archivos es 100% legal, Borja Adsuara se lo cuestionó) y su famosa “Ley de Pringles” que ya ha defendido en otras conferencias y que no pongo en duda. La distribución de contenidos a través de redes P2P creo que no es sólo imparable, sino necesario, pero eso sí, redes P2P que satisfagan los intereses de todos, de los autores y de los consumidores (y esto es reflexión personal, no de Dans).

Una reflexión final de Borja Adsuara: el canon por copia privada es para compensar por la copia privada, no la copia pirata; el intercambio de archivos protegidos es ilegal y no se puede utilizar el canon para minimizar sus efectos. Si ésto es un ilicito se tiene que perseguir, no mirar hacia un lado e imponer un canon.

Enhorabuena Diego y en general Cremades & Calvo-Sotelo por una magnífica jornada.

Canon y más Canon | Thursday 18 May 2006

Esta última semana ha estado más revuelta de lo que ya es habitual en el maravilloso mundo del canon por copia privada, y revuelta no sólo en España sino también en el resto del mundo.

En numerosos sitios se ha venido afirmando que el canon digital podría ser elimando, ya que tanto el Senado español como la Comisión Europea están en contra del mantenimiento de tan indiscriminada carga. Si leemos detenidamente la noticia y nos dirigimos a diferentes medios, comprobaremos que tal afirmación se podría calificar como precipitada. Además, mi a-veces-admirado Enrique Dans, felicita a la Industria por poner sentido común (que es el menos común de los sentidos) a tanto lobby de los autores (¿y no está la Industria presionando también por sus intereses?).

En todo el mundo hay dos tipos de países (con respeto a la copia privada, claro), unos que permiten la realización de copias para uso privado/personal y otros que no; la mayoría de los países europeos están dentro del primero, mientras que, tradicionalmente, EE.UU., UK, y Australia estaban en el segundo. ¿Qué quiere decir esto desde un punto de vista legal? Pues que mientras que en EE.UU. o Australia no está permitido hacer copias de obras protegidas (aunque sí es cierto que el fair use/fair dealing lo permite en determinados casos), en España o en Italia sí estamos facultados legalmente a realizar copias de un disco o una película.

Es importante ver las realidades nacionales (y no me refiero a lo que supuestamente somos ahora todos los andaluces), es decir, las situaciones de cada país; en evidente, y nadie podría negarlo, que en Europa la reproducción de obras protegidas es algo muy asentado en nuestra sociedad, se copia mucho, vamos. En cambio, en EE.UU. o Inglaterra, los consumidores suelen acudir directamente a las “fuentes oficiales” para obtener cultura o entretenimiento; el nivel de copia es infinítamente menor que aquí. Ante esta disyuntiva, es también evidente que se deban adaptar las legislaciones a los usos y hábitos de cada país; mientras que en EE.UU. las reproducciones caseras no tienen una gran repercusión económica, en Europa sí la tiene por el alto índice de reproducciones incontroladas.

La comisión de expertos que asesora al Ministro Montilla (todos ellos de la Industria, como no, lo que demuestra su ¿parcialidad?) exigen la eliminación del canon para que el desarrollo de la sociedad de la información sea posible, pero lo que no dicen los expertos es que su negocio se basa directamente en las creaciones originales, ¿cuánta gente se compraría una grabadora de DVDs o un iPod si no se pudiesen copiar en ellos las obras de los autores? La Industria depende de los autores, si no se pudiese (legal o tecnológicamente) copiar obras musicales o audiovisuales, ésta no tendría unos ingresos tan apetecibles, sin tener en cuenta que utiliza la capacidad de reproducir/copiar música como reclamo para vender iPods y otros dispositivos electrónicos ¿No es justo que los autores saquen provecho de esas reproducciones inconsentidas que se realizan de su obra?

De hecho, como he comentado antes, las copias no eran un gran problema en países como Reino Unido, Australia o EE.UU., ya que no imponían cargas compensatorias a los soportes y dispositivos capaces de grabar contenidos, pero esto está cambiando, ya se está discutiendo introducir cánones por las repercusiones que están teniendo las “reproducciones caseras”.

La BPI, la asociación que aglutina a la industria fonográfica inglesa, está discutiendo la posibilidad de que se legalice (a través del correspondiente lobby) la copia de cd’s por parte de los usuarios ingleses, pero obviamente, toda permisibilidad a la copia privada lleva consigo el correspondiente canon remuneratorio; copia privada y canon remuneratorio tienen que ir unidos inevitablemente, uno no pude existir sin el otro.

Además, en Australia, también se prevé que se legalice la realización de copias para uso privado pero en dos ámbitos en particular: el time-shifting (grabar algo de la TV o radio para verlo posteriormente, pero sólo una vez, después de eso deberás destruirlo o borrarlo) y el format-shifting (para pasar un cd a un mp3 o escanear un artículo de prensa para guardarlo en el ordenador). La industria musical australiana no está tan de acuerdo con la medida, pero lo estaría un poco más si se estableciesen compensaciones por ese derecho exclusivo que se le limita, es decir, si se pone un canon remuneratorio.

Y siguiendo este periplo mundial, terminamos en la todopoderosa EE.UU. donde no quieren ni oir hablar del canon, pero que ya suenan voces que lo solicitan. La industria musical ha demandado a XM, un magnífico proveedor de radio por satélite mediante suscripción, que ha puesto a la venta un cacharrito (Pioneer Inno) que permite grabar y editar las emisiones, permitiendo al usuario guardar las canciones que emiten por antena. La industria alega que en la licencia con XM se especificaba que no se permitía la reproducción del contenido de las emisiones (es decir, de las canciones), pero ¿qué pasa si el que realiza la fijación de la emisión es el usuario? ¿se debe demandar al que ofrece dicha posibilidad? Una posible solución, como indican muchos, es la adquisición de otra licencia que permita a los usuarios guardar canciones, licencia que se deberá pagar en proporción al número de dispositivos vendidos ¿no os suena esto a un canon compensatorio?

Los derechos de autor son realmente especiales, se le concede un monopolio de derecho a un autor sobre su obra y por un tiempo limitado a cambio de que, al cabo de unos años, éste pierda cualquier derecho sobre la misma (al menos los derechos patrimoniales). Durante la vida de la obra existe un derecho exclusivo, pero con limitaciones, algunas por motivos culturales (citas y reseñas), otras por libertad de expresión (la parodia) y otras por la imposibilidad de controlar la obra (copia privada).

La posibilidad de realizar una copia privada nos beneficia a todos, a los consumidores porque estamos posibilitados a realizar copias de obras protegidas, y a los autores porque reciben una remuneración por ello. Si desaparece el canon, desaparece la copia privada y eso ¿realmente nos beneficia?. Sí puedo entender que se reivindique una gestión y reparto más justo/transparente/etc., pero la desaparición del mismo perjudicaría a todos (incluida a la presionante industria electrónica). Así que desde mi aislada parcela en Internet, lanzo un afónico grito por un sí a la copia privada (e, inseparablemente, sí al canon-pero bien gestionado-).

Más Canon, Sgae vs. Traxtore | Tuesday 2 May 2006

Esta mañana hablaba de la falta de claridad y ética empresarial de ASIMELEC con respecto al canon y pocas horas después me encuentro con la web que ha creado una tienda de Barcelona para protestar por el canon por copia privada que tienen que pagar a SGAE, AIE y AGEDI. En la web, la tienda detalla el incidente que ha tenido con SGAE como representante de todas ellas cronológicamente desde que se enteró del acuerdo entre ASIMELEC y las Entidades de Gestión hasta la interposición de demanda de Juicio Ordinario por parte de SGAE.

Lo que me llama la atención de esta web es el descontento que tienen los minoristas no solo con las entidades de gestión sino también con los mayoristas y fabricantes de dispositivos o soportes idóneos para grabar material protegido por derechos de autor:

A la pregunta:
¿Las grabadoras llevan canon?
(He obtenido dos respuestas)

-No. (Tajante)
-Si, lo paga el fabricante.

A los proveedores que me han respondido que las grabadoras no llevan canon les he solicitado que me incluyeran una línea en factura especificando “artículo exento de canon”.
Todos se han negado, con diferentes argumentos.

A los proveedores que me han respondido que el canon de las grabadoras ya esta liquidado por el fabricante, les he solicitado una línea en factura especificando “canon incluido”
Todos se han negado, de nuevo con diferentes argumentos carentes de credibilidad.

Evidentemente también se queja del trato recibido por la Sociedad General de Autores y Editores ya que le ha repercutido retroactivamente el pago de varios años lo que sale una cantidad bastante complicada de asumir, al menos en un único pago.

Os recomiendo que os déis una vuelta por la página y veáis que la SGAE a veces utiliza prácticas abusivas, pero lo cierto es que ASIMELEC tampoco juega demasiado limpio ni con los artistas, ni con los acuerdos cerrados, ni con los minoristas que distribuyen sus productos.

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