Titulares de derechos intentando respetar los derechos de otros | Tuesday 18 March 2008

Leo en El Economista que los productores cinematográficos se quejan de la dificultad de respetar la ley de propiedad intelectual en todo momento. Este titular sale de la Jornada sobre incorporación de Obras Preexistentes en una Producción Audiovisual organizada por la Fundación José Pons y desarrollada el pasado 12 de marzo y me llama la atención por los calvarios que sufrimos cada día los que trabajamos en este sector para sacar adelante muchas de las obras que posteriormente serán la luz.

Según José Antonio Suárez (auténtico referente jurídico del sector audiovisual español)

“para incluir unas imágenes de una orquesta americana de los años sesenta, es necesario solicitar el permiso de los autores de la música y de la letra, del dueño de la partitura, de la discográfica, de la productora de la imagen, del empresario de la orquesta y de cada uno de los músicos”

Aunque muchas personas lo desconocen, cada obra o prestación que sale incorporada de cualquier forma en otra obra (en este caso audiovisual), debe llevar consigo la consiguiente autorización por parte de sus autores o titulares de derechos, a quien hay que localizar, solicitar permiso, generalmente abonar una cantidad considerable de dinero, y explotar de la forma que se negocie.

La cosa se complica cuando los titulares de estas obras o prestaciones son extranjeros, han fallecido, son menores de edad o incapacitados, en cuyo caso la labor de recabar esta autorización es casi titánica. Porque esta autorización es necesaria tanto para poner obras musicales en otra audiovisual, como para que aparezca reproducido un cuadro, una escultura, una marca comercial o imágenes en una televisión que se encuentre directa o incidentalmente en la película. Casi nada.

Porque la ley también cambia según el país. En España, por ejemplo, se pueden reproducir obras que se encuentren en espacios públicos, pero en EE.UU. este límite sólo incluye a los edificios, por lo que si hay una escultura en plena calle, tendríamos que ir a la doctrina del Fair Use para asegurarnos de que dicha utilización es lícita. Y cuando estamos hablando de cientos de millones de dólares, dejar esto a la interpretación del abogado de la película supone que éste, por seguridad, siempre acuda a los titulares de derechos para pedir permiso, aunque no hiciese falta.

Aún así, no deja de ser irónico que titulares de derechos se quejen de los complicado que es el sistema, sobretodo cuando solicitar la incorporación de una obra audiovisual en otra, aunque sea de forma accesoria o para “homenajear” a la misma, supone pagar una cantidad nada simbólica de dinero.

No me suelo fiar de los resúmenes de prensa de este tipo de eventos porque no suelen transmitir fielmente lo que allí se dijo, y a pesar de la queja, dudo que ninguno de los presentes no ofreciese soluciones ante tanta queja. ¿Qué se podría hacer para facilitar los trámites?

Fin de la huelga de guionistas | Monday 11 February 2008

Ayer domingo nos levantamos con el fin de la huelga de guionistas que durante 3 meses ha tenido paralizado medio Hollywood. Como hice una especie de cobertura de la crisis, quería describir el fin de la misma, aunque el excelente análisis de Gonzalo (al que me remito) me impide aportar poco más.

Aunque en un principio se estimaba que la huelga duraría entre 9 y 10 meses, la proximidad de la gala de los Oscar y el fiasco de los Globos de Oro han acelerado las cosas, llegando a un acuerdo in extremis. Esos son los motivos oficiales, aunque me ha llamado la atención que los medios de comunicación no se hayan cuestionado el fracaso de la huelga; los objetivos conseguidos por la WGA son parciales (y poco fructíferos, desde mi punto de vista) y aunque han usado los Oscar como excusa, no creo que les hubiese dolido mucho dejar a la Academia por el camino si realmente hubiesen creído que iban a conseguir algo prolongando la huelga.

Durante estos meses, los índices de la televisión americana no habían caído en exceso, los telespectadores se había refugiado en programas sin guión (especialmente reality shows) y no se echaban de menos a los guionistas tanto como se había creído en un principio. Además, los efectos de la huelga en el cine no se estaban notando tanto como en la televisión, y creo que ha sido el miedo de la WGA a que sus asociados pierdan aún más dinero (¡270 millones durante estos 3 meses!) el que ha provocado el fin de la huelga.

La WGA intenta destacar, más que los números, el hecho de sentar precedentes y conseguir por vez primera, residuals para los nuevos medios (Internet y telefonía). Era evidente que tarde o temprano las majors terminaría otorgando regalías por la explotación online y mediante móviles, por lo que creo que hay que cuestionarse los objetivos logrados, más aún cuando vemos que estos números parece que no van a compensar las pérdidas sufridas por los guionistas durante los meses de huelga.

Patric Verrone (presidente de WGA West) se lamenta por no haber conseguido que los guionistas de reality shows (sí, la telerrealidad también está dirigida por guionistas) y de animación entraran dentro de la negociación, pero entendían que se trataba de beneficiar a la comunidad, aunque se tuviese que sacrificar a un colectivo más o menos minoritario.

Muchos analistas destacan que, al igual que la huelga de 1988 inició un nuevo tipo de programas basados en la telerrealidad (como Cops), esta huelga de 2007 supondrá una nueva forma de explotar obras de forma independiente por Internet; Verrone cree que a partir de ahora nacerán nuevas compañías que expandan los límites del entretenimiento más allá de los siete grandes conglomerados. Viendo la situación en la que han quedado muchos guionistas y los ingresos que han perdido, creo que esto sólo será posible si las grandes deciden seguir apostando por unscripted shows, lo que obligaría a los guionistas a buscarse la comida por otros medios (léase, independientes en Internet). Si no es así, los guionistas seguirán yendo a trabajar a Culver City, a Burbank y a los otros enclaves de las majors.

Es curioso que, aunque generalmente se suele resaltar lo diferente que son los sistemas anglosajón y continental, a la hora de la verdad ambos se parecen más de lo que se cree. Mientras que el derecho continental reconoce determinados derechos morales, el anglosajón ha llegado a ellos a través de pactos intersectoriales (los acuerdos de la WGA es uno de ellos); nuestros derechos remuneratorios son los residuals norteamericanos, aunque de lo que sí adolecemos aquí es de un sector autoral agrupado que reivindiquen sus intereses, sobretodo a la hora de negociar sus contratos, ya que los acuerdos aquí distan mucho de los conseguidos en EE.UU.

Sensación de victoria para algunos, la industria que no se pronuncia, y nos queda por ver si los daños colaterales de esta huelga será el mayor empobrecimiento de la triste situación de la cultura en nuestros días. Podéis encontrar un resumen del acuerdo aquí.

Basado en hechos reales (y II) | Monday 21 January 2008

El viernes me fui de fin de semana hablando sobre la “ficcionalización” de hechos reales utilizando los nombres e identidades de personas reales y dejando en el aire la pregunta de si es posible realizar una obra audiovisual basada en personajes y hechos reales, sin la autorización de estos. Iban me insta a que resuelva la ecuación, aunque sabemos que en el derecho no hay nunca un “sí” o un “no”; todo es relativo.

La Ley Orgánica 1/1982 de Protección Civil del Derecho al Honor, a la Intimidad Persona y Familiar y a la Propia Imagen protege a cualquier persona ante intromisiones ilegítimas contra su intimidad y a su honor, así como contra el uso de su propia imagen. Aunque es una ley bastante importante, su articulado se extiende en apenas nueve puntos en los que la jurisprudencia debería haber jugado un papel rector que nunca ha hecho. Hay, por lo tanto, tres ámbitos completamente protegibles: el honor, la intimidad personal y la propia imagen. Son interesantes para estudiar este asunto, los siguientes preceptos:

Artículo Séptimo:

Tendrán la consideración de intromisiones ilegítimas en el ámbito de protección delimitado por el artículo segundo de esta Ley:

Tres. La divulgación de hechos relativos a la vida privada de una persona o familia que afecten a su reputación y buen nombre, así como la revelación o publicación del contenido de cartas, memorias u otros escritos personales de carácter íntimo.

Seis. La utilización del nombre, de la voz o de la imagen de una persona para fines publicitarios, comerciales o de naturaleza análoga.

Artículo Octavo:

Uno. No se reputará, con carácter general, intromisiones ilegítimas las actuaciones autorizadas o acordadas por la Autoridad competente de acuerdo con la Ley, ni cuando predomine un interés histórico, científico o cultural relevante.

Y poco más; con el análisis de estos artículos debemos deducir si realizar una obra basada en hechos reales y con la utilización de nombres reales es legal según la legislación de nuestro país.

La ley considera que revelar hechos relativos a la vida privada de una persona es una intromisión ilegítima, así como la utilización de su nombre, voz o imagen para fines publicitarios, comerciales o análogos. La discusión estaría entonces en considerar si la realización de una obra audiovisual cumple esta finalidad comercial del 7.6 y cómo debe ser interpretado este artículo cuando entre en conflicto con otros preceptos legales, como el de libertad de información del 20 de la Constitución Española.

Después de leer esto podría tener una idea más precisa del asunto, aunque como dijimos, la jurisprudencia no ha ayudado a esclarecer la cuestión. José mencionaba en el anterior post una sentencia que pensaba traer hoy aquí y que es casi la única jurisprudencia de nuestro país, aparte de la de “Pídele cuentas al Rey” que ya comenté en el anterior post.

La sentencia que comentaba José es la 33/2004 de la Audiencia Provincial de las Islas Baleares, en la que se juzgaba al autor de una novela y a la editorial de la misma por vulneración del derecho al honor y a la intimidad de varias personas (los demandantes) que entendían que en la novela se habían infringido sus derechos al relatar unos hechos con unos personajes coincidentes a otros ocurridos en la realidad.

En el asunto en cuestión existían multitud de similitudes entre la novela y los hechos: pueblos con nombres con similitudes y localizados en la misma región, personajes con análogo parentesco, similitud en la descripción física de ellos, así como otros datos que  -según la sentencia- hacían plenamente identificables los personajes del libro con los demandantes. El principal problema de este caso es que el autor del libro había realizado en el libro manifestaciones que se declararon posteriormente como injuriosas, insultantes y ofensivas, las cuales atentaban contra el derecho al honor de los demandantes.

La Ley prohíbe la divulgación de hechos relativos a la vida privada de una persona, pero en este caso no se hablaba de una persona sino de un personaje identificable con una persona; la sentencia lo consideró suficiente para fallar en contra del demandado.

Este tema lo tuve que analizar hace unos meses ante una cuestión planteada por una productora y cuando lo discutíamos varios compañeros del despacho, las justificaciones que se daban en uno y otro sentido eran varias. Un compañero argumentaba que el ordenamiento jurídico no debería permitir que en una obra audiovisual, un actor interpretase el papel de una persona real sin su autorización, que sería una especie de suplantación de la personalidad (usurpación del estado civil del art. 401 CP, que no sé hasta qué punto podría entrar dentro del tipo penal); otro compañero argumentaba que sí se podría hacer una película utilizando el nombre real de una persona siempre y cuando los hechos relatados fueran veraces y no supusiesen una violación de su intimidad (apelando a la libertad de expresión); otro compañero… había opiniones para todos los gustos.

En EE.UU. la situación es un poco más clara (no mucho más) gracias a la jurisprudencia que ha habido al respecto y a que la Primera Enmienda (freedom of speech) ha sido interpretada de forma poco restrictiva por los tribunales de este país. La utilización del nombre o imagen de una persona está permitida siempre y cuando tenga una finalidad artística o de información de la actualidad; en cambio, la utilización infringe los “publicity rights” de la persona cuando se pretende explotar su imagen más que usarla con esta finalidad artística o informativa.

¿Mi punto de vista? Será la contaminación recibida tras estudiar y trabajar en EE.UU., pero creo que la postura americana tiene lógica, permitir la utilización del nombre e imagen de una persona siempre y cuando ésta tenga una finalidad específica y no se atente contra su intimidad, honor y propia imagen. Aquí, el artículo 7.6 de la Ley 1/82 hace que la respuesta no esté tan clara.

Me gustaría conocer vuestro punto de vista sobre el tema, tanto en base a la legislación y jurisprudencia existente, como en base a vuestro juicio.

Basado en hechos reales | Friday 18 January 2008

Esta semana hemos podido disfrutar por partida doble la historia de uno de los atracadores de bancos más famosos de los últimos tiempos: “El Solitario”. Y digo por partida doble porque Jaime Jiménez Arbe, alias “El Solitario” ha estado esta semana prestando declaración ante un juez de Tudela en relación al asesinato de dos guardias civiles en 2004, al tiempo que hemos visto en Antena 3 la miniserie “Soy el Solitario” (con una excelente producción, por cierto), que según la propia web de la cadena:

“Soy el Solitario” está inspirada en los hechos delictivos y la posterior detención en Portugal de Jaime Jiménez Arbe, un vecino de la localidad madrileña de Las Rozas, presunto autor de estos hechos, que pasará a la historia como los del atracador de bancos más buscado de España.

Los hechos reales aún no han sido juzgados. Sin embargo, la producción no profundiza tanto en la vida de El Solitario, como en investigación desarrollada durante varios años, primero por partes de la Guardia Civil y luego también, por la Policía Nacional.

Llama mucho la atención el tono que le han dado a la producción, a medio camino entre la ficción y el documental. El nombre del protagonista es Jorge Martínez Báez; coincide con el nombre real en que ambos empiezan por J, el primer apellido es bastante común, palabra aguda, acentuada y terminada en “nez“, y el segundo apellido comparten tres de sus cuatro letras. Además, no sólo presentan la serie como una “inspiración” en hechos reales, sino que los rasgos físicos del presunto ladrón son evidentes:

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A la izquierda, “El Solitario” de la ficción; a la derecha, el real.

El personaje de ficción es perfectamente identificable con la persona real.

La única diferencia que, creo, tienen ambas historias son las licencias creativas que se han tomado los guionistas con la trama policial y el transcurso interno de las investigaciones. Al final de la miniserie aparecía una leyenda que, grosso modo, indicaba que ésta estaba inspirada en hechos reales, aunque con personajes y nombres ficticios y que en ningún momento querían poner en duda la presunción de inocencia de la persona cuyos hechos se relataban en la misma (¡ja!, y eso te lo decían después de que “El Solitario” de la ficción matase a dos guardias civiles, coincidiendo con los hechos que se le imputan y que sigue sin reconocer, un grave atentado, creo yo, contra la presunción de inocencia del artículo 24 de la Constitución Española, sobretodo porque los hechos no han sido juzgados aún.).

Esta miniserie me ha recordado una discusión que tuvimos varios compañeros del sector sobre la legalidad de hacer obras de ficción basadas en hechos reales, y lo cierto es que había opiniones para todos los gustos.

Las leyes de propiedad intelectual no protegen los hechos o los acontecimientos de la actualidad, sino la forma creativa en la que éstos pudiesen estar plasmados. No cabe la menor duda de que la vida de una persona no está protegida por derechos de autor a no ser que la plasme en un libro y éste sí cumpla los requisitos que impone la ley.

En este sentido, una de las sentencias más famosas en nuestro país en relación a este tema se produjo tras la película “Pídele cuentas al Rey”, en la que se relataba la experiencia (más o menos real) de una familia de mineros asturianos que, tras quedarse en el paro, deciden peregrinar hasta Madrid para pedirle un trabajo al Rey. El largometraje se realizó sin autorización de la familia en cuestión y, aunque en primera instancia ganaron, la Audiencia Provincial de Madrid revocó la misma considerando que no había enriquecimiento injusto ya que la idea de ir andando de un lugar a otro para solicitar un puesto de trabajo no era protegible, más aún cuando ello no había sido plasmado en formato alguno. Además, consideró que sus derechos de imagen no se habían vulnerado ya que sus personas no eran identificables con los personajes de la película.

Tenemos ejemplos de películas realizadas con y sin autorización de las personas cuyas vidas relataban; entre las primeras están Camarón, Ray Charles, o “A beautiful mind”, mientras que entre las segundas, “Lola”, o las innumerables películas sobre Lady Di.

¿Se puede realizar una obra de ficción basada en personajes reales sin autorización de estos?

Ahora me tengo que ir, pero el lunes prometo arrojar más reflexiones y casos reales.  Mientras tanto, podéis ir dejando vuestras opiniones. Buen fin de semana a todos.

Una industria cambiante | Tuesday 8 January 2008

Uno de las cosas que más me gustan de mi profesión son los desafíos a los que nos somete el mercado y la tecnología a diario.

Las dos noticias más importantes del sector en lo que va de año, la comercialización de música de Sony BMG sin DRM y la apuesta de Warner por el Blu-ray, son sin duda un indicativo de por dónde irán los tiros los próximos meses, aunque en una industria tan cambiante, mirar a meses vista quizá es demasiado atrevido.

La industria discográfica es quizá la que más tarde está llegando a todas partes y cuando lo hace es porque alguien les ha indicado el camino. Hollywood intentó poner sus barbas a remojar cuando vio a las del vecino pelar, apoyando tecnologías que aportan de una u otra forma valor añadido a los consumidores. Pero ¿es este el valor añadido que quieren los consumidores? Sin duda que la HD presenta grandes ventajas frente a la SD, pero (y os lo dice alguien amante de la alta fidelidad) ¿hasta qué punto necesita el usuario medio un plasma de más de 50”, con sonido en PCM 5.1 y cables por todo el salón, cuando está acostumbrado a vídeos en DivX con una calidad de imagen bastante pobre? ¿no habrá que ofrecerles lo que piden?.

Sobre la música, a pesar de que se pone a iTunes como muestra de modelo de negocio exitoso, el ejemplo sólo es válido si lo hacemos en conexión con el iPod y en el mercado americano. ¿Cuántos de los que hablan de iTunes como modelo de negocio han comprado en ella alguna vez?

Os voy a contar una anécdota: las pasadas navidades, aprovechando que a mi hermana adolescente le iban a regalar un iPod, fui a El Corte Inglés a comprarle una tarjeta de recarga de iTunes. Estas tarjetas, como cualquier otra tarjeta de regalo, debía ser previamente activada por el dependiente en el terminal de punto de venta correspondiente. Pues bien, no sólo yo era el primero que compraba este tipo de tarjetas (me lo dijo el encargado), sino que tardaron más de 15 minutos en comprobar cómo se hacía el proceso (hasta 3 dependientes -incluido el jefe de sección- acudieron para ayudar al pobre dependiente al que habían pedido una tarjeta para comprar música por Internet). Tanto a mi cuñado como a mí nos dio la sensación de que el dependiente estuvo apunto de decirnos que si no sabíamos que la música era gratis en Internet, y darnos así unas cuantas direcciones recomendables.

Esta experiencia es indicativa de lo difícil que es ir “por lo legal” en Internet, más aún cuando, para poder usar la tarjeta de descarga y autentificar el ordenador correspondiente (requisitos del DRM de Apple, que aunque se diga lo contrario, iTunes sigue estando repleta de medidas tecnológicas), Apple te pide que te registres y, entre otros datos, te piden la tarjeta de crédito. ¿Cómo puede un adolescente español -de esos sin tarjeta de crédito desde nacimiento- comprar música legal en Internet? El problema lo solventamos utilizando mi cuenta en iTunes, aunque ¿cuántos padres estarían dispuestos a dar su tarjeta de crédito para registrarse en un sitio cuando ya han adquirido una tarjeta de regalo para descargarse música?

Una vez pasadas tantas trabas, y después de dos semanas de uso, mi hermana me comenta que le gusta más iTunes que el eMule porque le da más sensación de seguridad, y porque la capacidad de escucha previa de los álbumes está muy bien. Demasiados obstáculos deben saltear los usuarios para tener una buena experiencia con un servicio.

A pesar de que a algunos nostálgicos nos gusta contemplar una estantería llena de discos -originales-, existe una generación que considera cualquier soporte un engorro, que generalmente se encuentra fuera de sus cajas y que la única vez que lo utiliza es para importarlo al ordenador. Una generación a la que la industria cultural no se lo pone nada fácil para conseguir contenidos como ellos lo desean y de forma legal.

Sony, que sabe mucho de fracasos, parece que está mirando por fin a los consumidores cara a cara, no sólo por la comercialización de música sin DRM (lo que no quiere decir que lo vaya a abandonar completamente, prueba de ello es iTunes) sino porque en el CES ha anunciado que en futuras ediciones de discos Blu-ray, la película también se encontrará en una copia portable, para ser disfrutada en dispositivos como la PSP. Una excelente idea que podrían llevar más allá abriendo una tienda online tanto para la PS3 como para la PSP. Además, con la conexión a Internet de los aparatos reproductores de Blu-ray, la diferencia entre el contenido plasmado en el disco y el visualizado online será cada vez más imperceptible.

Pero claro, nos topamos con el complejo mundo de las ventanas de explotación que tan bien desgranó Gonzalo el pasado domingo. Cómo mantener el status quo actual, cuando los usuarios pueden disfrutar de tus contenidos no cuando tú elijas, sino cuando ellos deciden. Y al hilo de todo esto, la Comisión Europea anunció la semana pasada que va a “animar” a la industria cultural a poner todos sus contenidos en Internet, a través de licencias transfronterizas y con DRM interoperables. Casi nada.

Desde luego y volviendo a la frase con la que comencé este errático post, todas estas noticias son excelentes para el consumidor y hacen que todos los que trabajamos en este sector estemos atentos a ellas a la hora de negociar los contratos. Lo cierto es que cada vez que cojo un nuevo formato o contenido, leo detenidamente la cláusula de cesión de derechos, analizo el contenido en cuestión y hago un ejercicio de futurología para intentar prever cualquier tipo de explotación que pudiera surgir de la obra en cuestión (móvil, Internet, TDT, juegos de mesa, iTunes… la oferta, en principio, es infinita).

Lo que está claro es que ahora los usuarios no nos movemos al son de la industria, sino que es ésta la que tiene que analizar cómo queremos disfrutar de los contenidos. Es evidente que la disponibilidad de cualquier contenido en la Red, sin DRM y sin limitación territorial ni temporal es lo que deseamos, pero ¿hasta qué punto estará dispuesta a transigir la industria?.

De vuelta con los guionistas (y de viaje) | Saturday 10 November 2007

Recién aterrizado en Madrid, quisiera en primer lugar agradecer a Franz Ruz que tuviese la deferencia de dejar sus impresiones en este blog; a pesar de no haber podido asistir a la Conferencia, siempre es positivo saber qué se dijo allí y estoy de acuerdo con las reflexiones que dejó Franz en su post.

Como dije hace unos días, la semana pasada estuve disfrutando de Nueva York, una ciudad que me recarga las pilas y que, cada vez que voy, consigue enamorarme aún más si cabe. Además, en esta visita tuve la oportunidad de cumplir con uno de mis sueños ya que conocí e intercambié unas palabras con una de las personas cuyo arte hicieron que me dedicase a esto de la Propiedad Intelectual; esa persona es Woody Allen, autor que ocupa un lugar preferente en mi videoteca. Os dejo una foto que realicé durante su actuación en el Hotel Carlyle.

Woody Allen

Siguiendo con el tema de mi último post, la huelga de los guionistas americanos, el hecho de estar en EE.UU. hizo que siguiese la misma de forma directa y, a priori, me sorprendió sobremanera la amplia cobertura que los medios le han dado a esta huelga, aunque, por otro lado, no es para menos. The New York Times y USA Today dedicaban todos los días un artículo al seguimiento de la huelga y a sus consecuencias, y en la televisión americana (Fox News, CNN, entre las que pude ver), también ofrecían espacios exclusivos con entrevistas y análisis sobre los efectos que tendrá este parón para la industria del cine y la televisión (y en la economía americana en general, que depende en gran medida de estas industrias).

EE.UU. no es un país acostumbrado a huelgas por la poca fuerza que tienen los trabajadores y sus sindicatos, así que siempre llama la atención una protesta laboral de este tipo, más si cabe cuando la misma afecta al entretenimiento diario de los norteamericanos.

Los gremios de guionistas (WGA, del este y del oeste) han llamado a la huelga a más de 12.000 escritores de cine y televisión, organizando piquetes en la mayoría de los estudios de las majors de Hollywood y manifestaciones en el Rockefeller Center; desgraciadamente, y aunque pasé por este lugar en muchas ocasiones, no tuve oportunidad de verlas, aunque sí vi por casualidad en una calle entre la 10ª y la 11ª Avenida, una rata hinchable gigante que utilizaron para llamar la atención. Como ya comenté en el post anterior, las reclamaciones de los guionistas se basan en mayor participación en los beneficios por la venta de DVD’s y la explotación online e interactiva de sus creaciones.

Las estimaciones iniciales de las productoras es que la huelga sea duradera, entre 9 y 10 meses, casi el doble de la última gran huelga de guionistas americanos en 1988, que duró 5 meses, duración motivada por la complejidad de las negociaciones, según J. Nicholas Counter III, presidente de la asociación de productores. Además, aunque parece que la huelga no es comprendida por la mayoría de los ciudadanos (llama la atención ver a personas manifestándose con “ropa cara”, según decían algunas personas en televisión), sí está contando con el apoyo del candidato demócrata a la Casa Blanca, Barack Obama, así como de productores-guionistas de renombre, como James L. Brooks, Shonda Rhimes (“Grey’s Anatomy” y “Private Practice”) y Greg Berlanti (“Dirty Sexy Money”).

El efecto más inmediato de este parón es la cancelación de varios late-nights, entre ellos los de Jon Stewart, Jay Leno y David Letterman, que se graban en semi-directo y en los que el papel de los guionistas es más importante de lo que parece. Aunque en un primer momento la mayoría de productoras manifestaron que tenían suficiente material para soportar una huelga durante uno o dos meses, ya han anunciado la suspensión de la producción de varias series, entre ellas 24 (en el comunicado Fox decía que “hemos hecho un pacto con los fans; este es un show que se disfruta mejor sin interrupciones”), House (tiene seis episodios grabados), Grey’s Anatomy, la divertida The Office (cuyo guionista y actor, Steve Carell, es miembro de la WGA), Las Vegas, Nip/Tuck, Friday Night Lights y Desperate Housewives (todas estás últimas apenas tienen 2 ó 3 episodios grabados).

Las productoras también han comunicado que remplazarán estas series con repeticiones y con reality-shows, un duro golpe para los aficionados a las series que estamos disfrutando en los últimos años de una “época dorada” en la ficción televisiva americana. En España, y aunque el desfase entre la emisión americana y la española es cada vez menor, parece que no vamos a notar a priori esta huelga, aunque todo dependerá de la duración de la misma.

Lo cierto es que el tema es más complejo de lo que parece, sobretodo en la situación de recoversión de una industria que todavía está intentado adivinar por dónde irán los tiros los próximos años. Es indudable que Internet y la IPTV es el futuro, nadie lo discute, pero no están dispuestos a dar mayor porcentaje a los guionista primero, porque ello podría servir de precedente para que el resto de elementos de una producción audiovisual reivindicase aumentos, y segundo porque aunque todo el mundo está de acuerdo en que la distribución online es el futuro, no está del todo claro ni el modelo de negocio ni si el público pagaría por algo que podría obtener de forma gratuita (y sin publicidad).

Me interesa este tema tanto desde un punto de vista personal como profesional, así que iré haciendo un seguimiento de los acontecimientos a medida que se vayan produciendo. Mientras tanto y a la espera de los efectos de esta huelga en nuestro país, me quedo disfrutando con las series que he adquirido recientemente: Dexter, The Wire y las dos primeras temporadas de The Sopranos.

Los Guionistas y los Sindicatos de Hollywood | Wednesday 31 October 2007

Las últimas dos semanas he estado más pendiente de California de lo normal por dos motivos: los terribles fuegos que han devastado la zona donde viví hace unos años y las amenazas a una huelga de guionistas quienes parecen no aceptar las propuestas laborales de las majors.

La estructura y las leyes del cine y de la televisión de EE.UU. son muy diferentes a las españolas; mientras que en España tenemos una ley muy “autoralista” y una industria audiovisual haciendo encajes de bolillos para conseguir ser rentable (sobretodo en el caso del cine), Estados Unidos se mueve por una ley protectora de los intereses empresariales pero que se equilibra con un sistema de Guilds (gremio, en inglés) muy potente y que no le tiembla el pulso a la hora de decidir que sus asociados irán a la huelga paralizando, por lo tanto, a toda la industria audiovisual. De hecho, muchos de los derechos morales que reconoce nuestra LPI, están reconocidos contractualmente mediante los guilds y sus normativas (lo que para nosotros sería una especie de convenio colectivo), que a la vez que extensas (casi 600 páginas la de los guionistas), son de tal complejidad que hacen que los entertainment attorneys merezcan hasta el último céntimo de su excelso salario.

En EE.UU. hay varios gremios bastante potentes, entre los que destacan el Directors Guild of America (DGA), el Producers Guild of America, el Screen Actors Guild (SAG) y el Writers Guild of America (WGA). El conflicto está esta vez con estos últimos, con los guionistas (tanto de televisión como de cine) y sus requisitos para el acuerdo de los próximos años. Esta noche a las 00:00 horas se termina el plazo de vigencia del acuerdo alcanzado en 2004 y las negociaciones, hasta ahora, han sido completamente infructuosas.

¿Dónde está el problema? A diferencia de nuestro país, el Copyright Act no reconoce a favor de los autores, derechos remuneratorios por la distribución o comunicación pública de obras, por lo que los autores han tenido que obtener este derecho de forma contractual; es lo que se conoce en el argot como “residuals“. Como en casi toda fuente de conflicto, el dinero es protagonista importante de estas discusiones, así como el intento del guild de obtener mayores ingresos de la venta de DVD o de fuentes que hasta ahora eran marginales, como ringtones, internet, mobile, etc. Podéis encontrar la lista completa de las propuestas de la WGA aquí.

La huelga no comienza automáticamente a las 00:01 sino que es el sindicato quien tiene que solicitar a sus asociados acudir a la misma; la WGA ha adoptado una serie de reglas que deben cumplir los guionistas miembros de este sindicato si al final se decide ir a la huelga:

– Prohibición de enviar “materiales escritos” y de negociar proyectos presentes o futuros.

– Notificar al WGA sobre guiones ya enviados a las productoras, pero no utilizados todavía, así como notificar a las productoras que les devuelvan materiales literarios que pertenezcan al guionista.

– Respetar y apoyar los “piquetes” y otras actividades emprendidas por el guild.

Esta huelga puede afectar muy seriamente a un gran número de producciones, especialmente las televisivas “Heroes”, “Grey’s Anatomy”, “Ugly Betty” y “CSI”, que se mueven con plazos más cortos que las obras cinematográficas al depender en gran medida de los índices de audiencias.

Aprovecho el post para comentaros que la semana que viene estaré por tierras americanas, en la costa este de EE.UU. (en mi adorada NY); intentaré escribir aunque la agenda está apretada y no prometo nada. Quien sí escribirá como “autor invitado” será Franz Ruz, compañero abogado especializado en propiedad intelectual y quien, espero, envíe crónicas de la Conferencia de la ALAI de la que os hablé hace casi tres semanas.

Noticias en la ausencia | Wednesday 22 August 2007

Después de dos semanas prácticamente desconectado de Internet, disfrutando de una ruta por ciudades andaluzas (conocemos nuestra tierra menos de lo que deberíamos), con moreno-gaditano en vez de blanco-madrileño y con pocas ganas de venir a la capital, me encuentro con mi Bloglines completamente saturado de noticias que durante este tiempo no me llamaban la más mínima atención.

De vuelta en el mundo, algunas han conseguido captar mi interés y a modo de sumario, las resumo a continuación para hacer una especie de “estado de la nación” que sirva para retomar la asiduidad en la publicación de posts:

La Sexta prepara una demanda contra Zattoo: No he hablado antes en este blog de Zattoo, un software con funcionamiento irregular pero decente, basado en tecnología P2P, que permite ver los canales de televisión tradicionales en tu ordenador. Desde luego, lo primero que me llamó la atención de este software era el hecho de que redistribuía la señal de las cadenas de televisión y dudaba mucho que eso se estuviese haciendo con la aprobación de las cadenas de televisión, tan celosas siempre de sus derechos. Pregunté a varios amigos/compañeros de cadenas y productoras y me comentaron que no conocían nada de acuerdos con Zattoo, pero me sorprendí aún más cuando los fundadores de esta compañía afirmaron que “los canales que se ven en España no se pueden ver en Suiza, porque funcionamos mediante acuerdos con las cadenas de cada sitio”.

Según publican en Cinco Días, La Sexta ya tiene preparada su demanda para presentarla en septiembre, mientras que el resto de cadenas están “estudiando las acciones a tomar”. Zattoo se defiende de forma sólida con el Real Decreto 920/2006, de 28 de julio, por el que se aprueba el Reglamento general de prestación del servicio de difusión de radio y televisión por cable, y en cuya Disposición Transitoria Primera se establece lo siguiente:

Disposición transitoria primera. Régimen transitorio de las obligaciones de difusión.

1. Hasta el cese definitivo de las emisiones de televisión con tecnología analógica, los titulares de autorización para la prestación del servicio de difusión de televisión por cable, vendrán obligados a incluir en su oferta los siguientes canales de los operadores que se indican:

TVE 1 de TVE, S. A.

La Segunda de TVE, S. A.

Antena 3 TV de Antena 3 TV, S. A.

Telecinco de Gestevisión-Telecinco, S. A.

Cuatro de Sogecable, S. A.

La Sexta de Gestora de Inversiones Audiovisuales La Sexta, S. A.

2. …

3. Las contraprestaciones económicas por la distribución de estos servicios, entre los titulares de las autorizaciones para prestar el servicio de difusión y los titulares de los canales mencionados en los apartados anteriores, serán acordadas libremente entre las partes, en el marco de la normativa que dicte el Estado o, en su caso, las comunidades autónomas con competencias en materia de medios de comunicación social.

En caso de desacuerdo resolverá la Administración que en cada caso sea competente para autorizar la prestación del servicio de televisión por las redes de cable afectadas.

Así que si Zattoo está autorizado por el Ministerio de Industria para prestar servicios de difusión de radio y televisión por cable, parece que tienen una defensa bastante convincente. Las cadenas se lamentan de la redacción de este artículo y parece que van a encontrar cualquier argucia legal para evitar que Zattoo explote su señal hasta el 2010, año en el que se tiene previsto dar el “apagón analógico”. Seguiré muy pendiente este caso tan interesante.

¿Será el DRM una cosa del pasado?: Creo que todavía quedan muchos años para que podamos afirmarlo, o al menos hasta que veamos cómo los DRM se racionalizan de una vez por todas. Mientras tanto, numerosas noticias de empresas que empiezan a comercializar música sin DRM:

· Wal-mart empezará a vender canciones sin DRM de las discográficas EMI y Universal a través de su sitio web www.walmart.com. Las canciones vendrán codificadas en 256kbps a un precio de $0.92 por canción y $9.22 por el disco completo.

· Universal Music venderá a través de Rhapsody America canciones de su repertorio sin DRM, por las que cobrará $0.89 para los suscriptores de este servicio y $0.99 para los no subcriptores.

· EMI permite a Musicnet vender toda la música de su catalogo sin DRM, hecho importante teniendo en cuenta que Musicnet es quien provee de música a sitios como Yahoo! Music, HMV Digital y URGE, por lo que pronto podríamos ver archivos musicales sin DRM en estos operadores tan importantes.

– Una noticia curiosa, que viene a colación con el reciente estreno de la divertida “Los Simpsons: La Película”, y es que la persona que dobla a Homer Simpson en Brasil, Waldyr Sant´anna, ha demandado a Fox por apropiarse indebidamente de su voz y vender en DVD’s episodios de esta serie de culto, ya que según el actor, la distribuidora debería abonarle una parte de los ingresos por la venta de soportes físicos porque incluso hay expresiones de Homer que se han vuelto populares y que él creó. Por demandar que no quede…

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– Y para cerrar, una noticia de por dónde creo que van a ir los tiros en los próximos años y es que un proveedor de acceso a Internet frances, Neuf Cegetel, ha llegado a un acuerdo con Universal Music para ofrecer junto con los servicios de Internet, Televisión y Telefonía, la posibilidad de descargas ilimitadas del catálogo de la discográfica propiedad de Vivendi (casualmente, también accionista de Neuf Cegetel). En este caso, los archivos sí llevarán su DRM correspondiente, que deberá ser validado mensualmente para comprobar que el abonado sigue pagando la factura.

Seguiré posteando con más asiduidad a partir de ahora. Espero que vosotros sigáis comentando.

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