RESOLUCIONES JUDICIALES Y EXTRAJUDICIALES Caso www.donkeymania.com:
Probablemente este ha sido el caso más llamativo y notorio que se ha producido en España para evitar la proliferación de estas redes.
Donkeymania.com era un website que se dedicaba a proporcionar los datos necesarios para que ha modo de un clic sobre un vínculo,se descargase por medio de emule o edonkey el archivo seleccionado. Si has leído el artículo anterior relativo a la legalidad de estas redes comprenderás en qué se puede haber basado el Juzgado de Instrucción de Madrid número 3 para cerrar dicha web. En él, como decimos, había vínculos que facilitaban la publicación de obras protegidas, pero también había banners de publicidad por la que recibían contraprestación económica. Eso implica que los titulares de dicha página, cuyo servidor se encontraba en Madrid, obtenían dinero gracias a las “obras publicadas”, sin que en ningún momento se pagase por las obras publicadas, incurriendo presuntamente en un delito contra la propiedad intelectual. En sucesivos meses veremos qué decisión se toma al respecto, porque recordemos, que este cierre se trata de una medida cautelar.
Caso de la denuncia de la RIAA contra 261 usuarios
La Asociación de la Industria Fonográfica de Estados Unidos, la organización más importante en lo que a distribución musical se refiere, interpuso el pasado verano denuncias contra 261 usuarios americanos a los que acusaba de distribuir música por Internet sin pagar los correspondientes derechos de autor. Al mismo tiempo, las discográficas ofrecieron una amnistía para todos aquellos que se descargaban música desde la Red ya que si desistían de esa práctica, no serían denunciados en el futuro.
Esta medida fue muy criticada desde diferentes frentes, principalmente por las asociaciones de consumidores y de internautas que se decantan por la gratuidad de la música descargable desde Internet.
Desde el anuncio de estas acciones por parte de la RIAA, el número de canciones intercambiadas bajó radicalmente, según la NPD, un grupo de investigación de mercado, por el miedo de los usuarios a ser ellos también demandados por las discográficas.
Uno de los usuarios de estas redes que fue denunciado fue una niña de 12, llamada Brianna LaHara, de New York City. La denuncia a esta niña causó un gran estupor en EE.UU. sobretodo cuando se comunicó el acuerdo al que llegó la madre de esta niña con las discográficas, a las que se comprometió a pagar la cantidad de 2.000 $ en concepto de daños por la música bajada por su hija. La P2P United, una asociación encargada de luchar por la legalidad de las redes P2P se comprometió a ayudar a todos aquellos usuarios denunciados por la RIAA.
Caso SGAE contra usuarios de P2P
Otro frente activo lo lleva la SGAE, que a mediados del año 2004 anunció que iba a luchar contra la práctica de la descarga de música a través de las redes P2P. Desde hace tiempo, la SGAE tiene en funcionamiento un sistema para detectar el tráfico de música por Internet; gracias al uso de “spiders” (arañas), la Sociedad General de Autores y Editores pretende obtener datos de los usuarios que intercambian música sin respetar los más elementales derechos de autor. La medida no pasaría de ser anecdótica si no fuera porque ha anunciado que en un breve espacio de tiempo, interpondría denuncias contra miles de internautas que utilizasen estos programas para bajarse música de los ordenadores de terceras personas.
Correlativo a esto, es el anuncio de PriceWaterhouse Coopers, una consultoría que representa a varias compañías perjudicadas por las redes p2p, que a través de su portavoz Xavier Ribas, anunció hace unos meses que denunciaría a unos 95.000 usuarios por vulnerar las leyes de Propiedad Intelectual. Según Xavier Ribas, en un primer momento, se iría contra aquellos que descargasen un mayor volumen de archivos, para, poco a poco, ir persuadiendo a todos aquellos que utilizan estos software. La medida ha calado entre los usuarios ya que de una parte se han producido numerosos movimientos de repulsa y de otra, porque muchísimos padres han prohibido a sus hijos la utilización de programas como Emule o Edonkey.
En pocos meses veremos cuales son las medidas que la justicia toma y qué base jurídica argumentan los demandantes.
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