{"id":1007,"date":"2014-10-20T09:46:06","date_gmt":"2014-10-20T07:46:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.interiuris.com\/blog\/?p=1007"},"modified":"2014-10-19T23:44:57","modified_gmt":"2014-10-19T21:44:57","slug":"creatividad-innovacion-y-estrategia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.interiuris.com\/blog\/creatividad-innovacion-y-estrategia\/","title":{"rendered":"Creatividad, Innovaci\u00f3n y Estrategia"},"content":{"rendered":"<p>Me vais a permitir un post \u00ab<em>off topic\u00bb<\/em>\u00a0(o no tanto).<em>\u00a0<\/em>Desde hace alg\u00fan tiempo estoy intentando leer todo lo que puedo sobre <strong>gesti\u00f3n de despachos de abogados y el futuro de nuestra profesi\u00f3n<\/strong>. El <strong>abogado en Espa\u00f1a<\/strong> es visto como una persona cl\u00e1sica, chapada a la antigua, rodeado de\u00a0tapete verde y roble, y al que se acude cuando se tiene un problema o, en el mejor de los casos, para que revise un contrato (pero sin <em>meter las narices<\/em> m\u00e1s de lo imprescindible).\u00a0Esta forma de actuar es compatible con la <strong>formaci\u00f3n<\/strong> que solemos recibir en las facultades de Derecho, en donde nos obligan a memorizar miles de p\u00e1ginas, para reproducirlas en los ex\u00e1menes como m\u00e1quinas fotocopiadoras, pudiendo terminar la carrera completamente sin haber visto ni un solo contrato, una sentencia o sin haber tenido que utilizar la cabeza (m\u00e1s all\u00e1 que para memorizar) ni una sola vez.<\/p>\n<p>Este escenario contrasta mucho con el de <strong>otros pa\u00ed\u00adses<\/strong>, como EE.UU. o el Reino Unido, donde el abogado es parte del proceso productivo de la empresa (en muchas, la figura del\u00a0<em>business affairs<\/em> est\u00e1 unida a la del\u00a0<em>legal affairs<\/em>, es decir, el negocio est\u00e1 con lo jur\u00ed\u00addico), y se le tiene presente desde el inicio de cualquier asunto, proyecto o controversia. En estos pa\u00ed\u00adses, el abogado es alguien pragm\u00e1tico, que mira siempre por el negocio y la rentabilidad, y que, de cada asunto, tiene una visi\u00f3n muy superior a la que se nos pide\/permite aqu\u00ed\u00ad. En las <strong>escuelas de Derecho<\/strong> pasa un poco lo mismo; no se trata tanto de memorizar sino de estar capacitado para analizar asuntos, desarrollar el sentido com\u00fan, manejar los materiales y la jurisprudencia y proponer soluciones y argumentos a los problemas.<\/p>\n<p>Si algo diferencia a una y otra forma de ense\u00f1ar y practicar el Derecho es la <strong>capacidad de Creatividad<\/strong> que se permite en un sistema y que se aniquila en otro. Esa capacidad de no seguir siempre el mismo camino para analizar y resolver asuntos, que se incentiva en el sistema anglosaj\u00f3n (quiz\u00e1 porque se pretende evitar pleitos a toda costa, por lo antiecon\u00f3mico que resultan), y que ni se contempla (generalmente) en nuestro pa\u00ed\u00ads. Quiz\u00e1 por mi contaminaci\u00f3n anglosajona, en el d\u00ed\u00ada a d\u00ed\u00ada suelo evitar los pleitos hasta extremos insostenibles, lo cual no siempre es sencillo, tanto por el sistema (que no desincentiva el acto de pleitear) como por el propio sector jur\u00ed\u00addico (que, \u00abpor defecto\u00bb, piensa ya en el pleito cuando le llega un asunto a su mesa). Pero es que cuando un tema\u00a0llega a un pleito, los \u00fanicos que ganan seremos los abogados, que cobraremos nuestras minutas, cuyos negocios no estar\u00e1n condicionados por dicho procedimiento judicial, y que est\u00e1n m\u00e1s acostumbrados emocionalmente a convivir con ellos.<\/p>\n<p>Al ser un convencido del <em>modus operandi<\/em> anglosaj\u00f3n, siempre intento hacer proselitismo de ello, de integrar al abogado en el proceso productivo de la empresa (ser considerado un consultor, estratega, intercesor o mediador), de que el abogado sea creativo y, por encima de todo, rentable (que aporte valor a la compa\u00f1\u00ed\u00ada, m\u00e1s all\u00e1 que para evitar problemas).<\/p>\n<p>Muchos expertos, entre los que destaca <strong><a href=\"http:\/\/www.susskind.com\/\" target=\"_blank\">Richard Susskind<\/a><\/strong>, vaticinan que <strong>el sector jur\u00ed\u00addico sufrir\u00e1 en los pr\u00f3ximos a\u00f1os el mayor cambio que jam\u00e1s hayamos tenido<\/strong>. Consideran que a nuestro sector llegar\u00e1, por fin, la industrializaci\u00f3n que hace a\u00f1os lleg\u00f3 a otros sectores, gracias a la cual se automatizar\u00e1n labores que ahora hacemos de forma manual y que apenas aportan valor al cliente: redactar un contrato, preparar un informe o un escrito&#8230; actos que ahora nos llevan 4-5 horas de trabajo los podremos hacer en 30 minutos (con el consiguiente ahorro para el cliente y aumento de la competitividad entre los que tengan estas herramientas -innoven- y los que no). Los abogados con menos de 50 a\u00f1os creo que no imaginamos c\u00f3mo era nuestra profesi\u00f3n sin email, al igual que los futuros letrados no comprender\u00e1n c\u00f3mo invert\u00ed\u00adamos 6 horas en un documento, que en pocos a\u00f1os podr\u00e1 hacerse en pocos minutos.<\/p>\n<p>En ese escenario (que llegar\u00e1 tarde o temprano, tanto a un pa\u00ed\u00ads con una tradici\u00f3n como a otro), <strong>el abogado tendr\u00e1 que reinventarse, ser estratega, negociador y mediador.<\/strong> Deber\u00e1 aportar un valor diferente al de una m\u00e1quina, que reemplazar\u00e1 a los letrados que se limiten a preparar escritos tomando extractos de otros previos<em>.\u00a0<\/em>La creatividad, la innovaci\u00f3n y la estrategia creo que ser\u00e1n necesarias para adaptarse a esta nueva realidad de nuestra profesi\u00f3n.<\/p>\n<p>De todos estos temas se hablar\u00e1 el martes (21 de octubre) en el Museo Reina Sof\u00ed\u00ada, en el <a href=\"http:\/\/www.legalmanagementforum.es\/es\/\" target=\"_blank\"><strong>Legal Management Forum<\/strong><\/a> (organizado por Wolters Kluwer e Inkietos), donde precisamente <a href=\"http:\/\/www.legalmanagementforum.es\/es\/programa\" target=\"_blank\">Richard Susskind hablar\u00e1 del futuro de los abogados<\/a>. <strong>All\u00ed\u00ad nos veremos.<\/strong><\/p>\n\n<div class=\"twitter-share\"><a href=\"https:\/\/twitter.com\/intent\/tweet?via=andyramosgil\" class=\"twitter-share-button\">Twittear<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Me vais a permitir un post \u00aboff topic\u00bb\u00a0(o no tanto).\u00a0Desde hace alg\u00fan tiempo estoy intentando leer todo lo que puedo&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5,19],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.interiuris.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1007"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.interiuris.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.interiuris.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.interiuris.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.interiuris.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1007"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.interiuris.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1007\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1008,"href":"https:\/\/www.interiuris.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1007\/revisions\/1008"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.interiuris.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1007"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.interiuris.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1007"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.interiuris.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1007"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}