{"id":398,"date":"2008-01-16T23:37:49","date_gmt":"2008-01-16T22:37:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.interiuris.com\/blog\/?p=398"},"modified":"2008-01-16T23:37:49","modified_gmt":"2008-01-16T22:37:49","slug":"la-proteccion-de-juegos-de-mesa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.interiuris.com\/blog\/la-proteccion-de-juegos-de-mesa\/","title":{"rendered":"La protecci\u00f3n de juegos de mesa"},"content":{"rendered":"<p>A trav\u00e9s del blog de <a href=\"http:\/\/williampatry.blogspot.com\/2008\/01\/scrabbling-copyright.html\" target=\"_blank\">William Patry<\/a> llego a la <a href=\"http:\/\/timesofindia.indiatimes.com\/World\/Scrabble-maker_sues_2_Indians_over_copyright\/articleshow\/2703503.cms\" target=\"_blank\">noticia<\/a> de que Hasbro, propietaria del legendario juego <strong>Scrabble<\/strong>, ha demandado a dos hermanos ind\u00faes por <strong>infracci\u00f3n de sus derechos de propiedad intelectual<\/strong> por poner en marcha una web en la que sus usuarios pueden competir online con este juego de letras. Al parecer, los hermanos Jayant y Rajat Agarwalla intentaron solicitar autorizaci\u00f3n a Hasbro para comercializar su juego a trav\u00e9s de Internet, aunque en ning\u00fan momento contestaron a su requerimiento, y a\u00fan habi\u00e9ndolo hecho, no podr\u00ed\u00adan haber autorizado dicha explotaci\u00f3n ya que estos derechos se hab\u00ed\u00adan cedido previamente a Electronics Arts. Los hermanos Agarwalla decidieron, sin embargo, seguir adelante con su proyecto, aunque con el nombre de <a href=\"http:\/\/www.scrabulous.com\/\" target=\"_blank\">Scrabulous<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.interiuris.com\/blog\/wp-content\/uploads\/scrabulous.gif\" alt=\"scrabulous.gif\" height=\"322\" width=\"440\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center\">&nbsp;<\/p>\n<p>La protecci\u00f3n de los juegos de mesa, al igual que la de los juegos de ordenador, es limitada ya que las leyes \u00fanicamente protegen la representaci\u00f3n gr\u00e1fica y el texto de las reglas del juego, eso s\u00ed\u00ad, si las mismas cumplen los requisitos de originalidad y creatividad que exige la ley de propiedad intelectual. En ning\u00fan caso, <strong>ni esta ley ni la de patentes protegen las ideas, reglas o juegos<\/strong>, sino \u00fanicamente la expresi\u00f3n de las mismas. En la distinci\u00f3n entre idea y expresi\u00f3n, como <a href=\"http:\/\/www.interiuris.com\/blog\/?p=302\" target=\"_blank\">comentamos<\/a> con los videojuegos, est\u00e1 la clave.<\/p>\n<p>En mi casa ten\u00ed\u00adamos el Intelect, la versi\u00f3n espa\u00f1ola (y barata) del Scrabble. Recuerdo que siempre me llam\u00f3 la atenci\u00f3n una leyenda que dec\u00ed\u00ada \u00abPATENTADO &#8211; JUEGO REGISTRADO\u00bb; al cabo de los a\u00f1os me d\u00ed\u00ad cuenta de que la primera de estas advertencias era falsa:<\/p>\n<blockquote><p>Art\u00ed\u00adculo 4 de la Ley de Patentes<\/p>\n<p><em>4. No se considerar\u00e1n invenciones en el sentido de los apartados anteriores, en particular:<\/em><\/p>\n<p><em>c. Los planes, reglas y m\u00e9todos para el ejercicio de actividades intelectuales, para juegos o para actividades econ\u00f3mico-comerciales, as\u00ed\u00ad como los programas de ordenadores.<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>Aunque esto es mera an\u00e9cdota, me gustar\u00ed\u00ada ver la demanda de Hasbro para ver los fundamentos de derecho de la misma; su \u00fanica baza es considerar el tablero del juego online como una reproducci\u00f3n del original de Hasbro, aunque, de nuevo, la diferencia entre idea y expresi\u00f3n es dif\u00ed\u00adcil de distinguir en estos casos.<\/p>\n\n<div class=\"twitter-share\"><a href=\"https:\/\/twitter.com\/intent\/tweet?via=andyramosgil\" class=\"twitter-share-button\">Twittear<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A trav\u00e9s del blog de William Patry llego a la noticia de que Hasbro, propietaria del legendario juego Scrabble, ha&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5,4,16],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.interiuris.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/398"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.interiuris.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.interiuris.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.interiuris.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.interiuris.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=398"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.interiuris.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/398\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.interiuris.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=398"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.interiuris.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=398"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.interiuris.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=398"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}