Tom Waits, imagen y personaje | Tuesday 15 July 2008

El genial compositor e intérprete californiano Tom Waits anda por España estos días (por vez primera en su carrera) para hacer una serie de conciertos dentro de su gira “Glitter and Doom”; caprichos del Dios y de PEHDTSCKJMBA (no os perdáis la rueda de prensa de presentación de la gira), Waits no actuará en Madrid, para desgracia de muchos que admiramos cada golpe de herradura que aparece en sus discos.

Tom Waits es un tipo raro, una de esas personas que han sido tocadas por la varita del talento y es capaz de construir música donde el resto de los mortales sólo vemos cacharros, tornillos y óxido. Su voz es absolutamente inconfundible, y suena tal y como describió el crítico Daniel Durchholz “como si se hubiese empapado en una cuba de bourbon, colgado durante meses de una chimenea, luego sacado al exterior y atropellado por un coche”. Es sin duda uno de esos casos en los que la voz es parte inseparable de su imagen.

Waits nos ha dado además varios de los más interesantes casos sobre propiedad intelectual y derecho de la propia imagen, no sólo en Estados Unidos, sino también en Alemania e incluso en España. Hace unos meses, hablando del caso de Guitar Hero comenté de pasada uno de los casos más importantes de la historia judicial de EE.UU. y que se estudia en todas las universidades, el que mantuvo Waits con Frito-Lay por la utilización de una voz similar a la suya en un anuncio de Doritos.

Tom Waits es conocido por ser reacio a cualquier tipo de patrocinio o vinculación de un artista con una marca comercial, ya sea directamente o a través de su música. De hecho, su canción “Step Right Up” es una crítica -a través de la parodia- a esta práctica, lo cual parece que, irónicamente, atrajo a Frito-Lay a utilizar la misma como inspiración para componer otra que grabaría un artista que imitaba a Waits. La respuesta del genio no se hizo esperar y unos días después de lanzar la campaña, Waits demandó a Frito-Lay por “voice misappropiation“, y por “falsa designación de productos”, lo que sería en nuestro país, grosso modo, una vulneración de sus derechos de imagen. Resulta interesante el análisis de todos y cada uno de los puntos del procedimiento, especialmente el que estudia la diferencia entre la “voz” y el “estilo”, algo que intentaron alegar los demandados y que fue fue rechazado por el jurado que entendía que el fallo a favor del artista no implicaba proteger un estilo, sino la apropiación de la “voz” de Waits.

La sentencia de apelación confirmaba casi íntegramente la de primera instancia, concediendo a Waits una indemnización de cerca de 2.5 millones de dólares.

En 2005 Waits emprendió una acción parecida en Alemania contra el fabricante de coches Opel por el mismo motivo, llegando finalmente a un acuerdo en 2007.

España también ha sido territorio de juicios para el californiano, que en 2005 demandó a varias empresas, entre ellas Volkswagen-Audi España, SA, por infracción de sus derechos morales y patrimoniales. La historia es la siguiente: Audi, para el lanzamiento del A4 de 2000 contactó con una agencia de publicidad, la cual ofreció un proyecto que ellos aceptaron; en dicho anuncio debía aparecer la canción de Tom Waits “You’re Innocent When You Dream”, para lo que contactaron con la editorial que tenía los derechos de esta canción en España, Hans Kusters Music, S.A., y así recabar los correspondientes derechos de sincronización de la misma.

“You’re innocent when you dream” de Tom Waits

Hans Kusters Music les comunicó que podrían llegar a un acuerdo para la sincronización de la canción por unos 36.000 €, aunque posteriormente les comunicaron que su utilización sería imposible ya que el autor de la misma, el Sr. Waits, no permitía la utilización de ninguna de sus canciones o de su imagen en conexión con una marca publicitaria, por lo que se denegó la autorización. La agencia de publicidad decidió seguir adelante, contratando a un compositor para que crease una canción sustancialmente similar a la deseada, que titularon “Audi, ¿y si las cosas soñaran una vida mejor?” y que registraron en la Sociedad General de Autores y Editores. Su acción no se limitó a la mera composición de una obra parecida, sino a grabarla con una voz muy similar a la de Waits (tanto que yo pensaba que era suya) y a sincronizarla dentro del anuncio del Audi A4.

“Audi ¿y si las cosas soñaran una vida mejor?”

El fallo, ratificado por la Audiencia Provincial de Barcelona en sentencia de 17 de noviembre de 2005, estimaba las pretensiones en materia de propiedad intelectual (tanto por vulneración de derechos patrimoniales como morales, aunque no se alegó infracción de derechos de imagen -estoy deseando que se inicie algún procedimiento en España en el que se mezcle este derecho con la interpretación musical-), y denegaba las aducidas sobre competencia desleal (con lo que discrepo, sobretodo por el art. 11 de esta ley que sanciona los actos de imitación que generen un riesgo de asociación en los consumidores). El resultado fueron 36.000 € por daños patrimoniales y 30.000 € por daños morales, algo insignificante para un autor como Tom Waits que se niega rotundamente a que ninguna de sus creaciones (a las que considera como lo único que tiene un músico) aparezca asociada a una marca comercial.

Waits no sólo ha sabido darnos placer a través de su música sino también nos ha ofrecido varias sentencias que han enriquecido la escasa jurisprudencia en la materia, para el gozo de los que amamos esta especialidad del derecho. Es lo que tienen los Dioses…

Independence Day’08 | Thursday 3 July 2008

El 4 de julio es el día de la Independencia Americana, y desde este año, el 4 de julio será también el Día de la Música Independiente, aquella música sin apoyo de una gran compañía, que suele nacer de verdaderos devotos de la música, y que cada vez tiene más dificultades para salir adelante.

Como disclaimer (qué cool quedan estos anglicismos…) debo decir que en mi actividad profesional presto asesoramiento a discográficas independientes; las impresiones que vuelco en este blog son puramente personales (por eso no suelo decir qué series/películas/webs/musicales/etc. me roban tantas horas al día), intentando mantener siempre la independencia de mis opiniones. Este post no es una excepción.

La industria musical está en crisis; cada año se venden menos fonogramas y cada año desaparecen más discográficas. Hasta aquí nada nuevo. Las principales discográficas del mundo (ya sabéis, las cuatro majors -otro anglicismo-: Sony BMG, Universal, EMI y Warner) llevan varios años reestructurándose para afrontar la crisis lo mejor posible. Fusiones, despidos, nuevos modelos de negocios y revender una y otra vez los mismos éxitos de siempre son alguna de las soluciones de estas discográficas ante el nuevo escenario digital.

Aunque generalmente se critica a estas discográficas porque no se han adaptado a los nuevos tiempos, yo no creo que esta afirmación sea completamente cierta; desde mi punto de vista, las principales discográficas (no así las independientes) ya están explorando nuevas vías de negocio, ya sea a través de los llamados 360 Agreements(a los que difícilmente pueden aspirar las independientes), o de acuerdos con Nokia, Virgin o Qtrax (llegados a este punto firman casi con quien sea, poco más tienen que perder).

El mercado discográfico es complejo y permanentemente cambiante. Lo que funciona para unos, puede no funcionar para otros, y es seguro que cada mercado es “de su padre y de su madre”. Según datos de IMPALA (la asociación de discográficas independientes de Europa), el 80% de los nuevos lanzamientos provienen de discográficas independientes, aunque posteriormente, el 95% de lo que se escucha por la radio proviene de las majors, que al mismo tiempo copan el 85% del mercado. Es decir, mientras que son las independientes las que realizan una mayor aportación a la diversidad musical, su impacto en el mercado y en los medios de comunicación es mínima por la alta concentración y dominancia de las principales discográficas.

Son muchos los problemas que se han juntado para las discográficas independientes: las descargas a través de redes p2p, la cada día mayor concentración de las grandes, el cierre de tiendas de música, la imposibilidad de competir con las grandes, la falta de recursos para invertir en nuevas tecnologías, o el llamado “Efecto Kiss FM” (que ha provocado que cada día se programen menos novedades en las radios españolas, que emiten desde hace años únicamente hits clásicos) están ahogando a muchas PYMES al no poder competir en un mercado justo (porque no hay que olvidar que estas discográficas no dejan de ser pequeñas y medianas empresas, que además generan en proporción mucho más empleo que cualquier major).

Porque esto es un círculo vicioso: si las radios no promocionan tus discos, el público desconoce de su existencia, lo que hará que se vendan menos álbumes, y en definitiva provocará que no se pinchen esas canciones en radios y televisiones. Desde luego que Internet es una gran herramienta para dar a conocer tu música (mientras que escribo estas líneas tengo puesto de fondo Last.fm con la etiqueta “indie pop”), pero las independientes no han dado aún ese gran paso de promocionar su repertorio a través de Internet. Ahí sí deberían pronunciar el mea culpa.

El gran reto de las independientes, además de modernizarse, es intentar que el fonograma vuelva a tener valor para el gran público. La distribución se ha abaratado los últimos años gracias a Internet, pero crear una obra y publicar un fonograma sigue costando igual que antes, no sólo en términos económicos sino también en horas de trabajo, formación y talento.

Así, y con el intento de promocionar y dar a conocer la música producida por compañías independientes (como digo, en su mayoría PYMES), varios países han lanzado la iniciativa “Independence Day’08”. Aunque pueda parecer otra “americanada”, la elección de tan simbólica fecha fue de los ingleses (parece entreverse un poco de humor inglés, ¿no fueron ellos quienes perdieron la “Guerra de la Independencia”?), y España estará representada por la omnipresente UFI (una asociación de independientes de España), que está realizando un excelente trabajo para apoyar a las independientes.

Se va a aprovechar este día para lanzar un disco doble con repertorio de grupos independientes, el primero con artistas de cada país (en España contará con canciones de SFDK, Miqui Puig, Ojos de Brujo, La Buena Vida o Kepa Junquera) y el segundo con versiones de grandes grupos como The Prodigy o The Charlatans versionando grandes clásicos de la música independiente.

Radio 3 se ha sumado a esta celebración, a través de sus Indispensables, con una recopilación de las mejores canciones de la música independiente de nuestro país. Además, anoche estuve junto con Mark Kitcatt (Everlasting) y Florian Von Hoyer (Galileo ) en Tresfusión, el programa del gran Santiago Alcanda, que ha realizado su particular selección de INDIspesables.

Santiago me pidió que eligiese a algún autor independiente para pinchar una canción suya, y escogí al grandísimo Javier Ruibal (gaditano universal), y su inmortal Aurora.

Desde aquí, y para celebrar mi particular Día de la Música Independiente me vais a permitir que os recomiende algunos grupos: Lucky Soul (distribuido por Elefant, ¡impresionante The Great Unwanted!); The Lost Crusaders (que publica la semana que viene Everlasting); La Buena Vida (un tanto edulcorado, pero nada mal. Les produce Siesta), Carla Bruni (aunque sea la primera damísima, le produce Naïve), el grandísimo Damien Rice (sobretodo su soberbio primer disco “0”, de 14th Floor Records) y Pink Martini (de Heinz Records).

¿Cuáles son vuestras recomendaciones musicales para este día?

Propiedad Intelectual en campaña electoral | Monday 3 March 2008

La campaña electoral que estamos viviendo estas semanas está siendo influenciada, de una u otra forma, por la Propiedad Intelectual. Es curioso porque si hace tres años una persona me hubiese afirmado que en las futuras elecciones, el canon digital iba a ser uno de los caballos de batallas de los partidos políticos, hubiese recomendado su internamiento en una institución psiquiátrica. Los torturados electores hemos descubierto ahora que el canon digital no es lo único que inquieta la “tranquila” campaña, ya que uno de los autores más revolucionarios y activistas va a reivindicar sus derechos de propiedad intelectual en contra del Partido Popular.

Hoy leí primero en Blogespierre y después en otros sitios, que Manu Chao quiere denunciar al PP Asturiano por utilizar su canción “La Trampa” (de su último disco “Última estación, Esperanza”) en uno de sus vídeos electorales.  La canción, parece, habla de la decepción de los autores con el actual presidente del Gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero, ya que “cayeron en la trampa de ser su amigo“.

Motivos sentimentales aparte, el caso es interesante porque hace que se estudie la ley desde diferentes perspectivas, analizando igualmente el uso que se ha realizado de la obra, y los posibles cauces que podría tener un autor para evitar que su obra se relacione con un partido político que promulga ideales muy diferentes a los suyos.

Cuando el autor ha encomendado la gestión de sus derechos a una entidad de gestión, la autorización para la comunicación pública de su repertorio viene necesariamente por esta vía y este tipo de actos en mítines políticos entrarían dentro de la licencia que tiene SGAE para estos fines; 91,13 € para capitales de provincia, hasta un mínimo de 36,46€ para poblaciones de hasta 3.000 habitantes (todo ello, sin perjuicio de los derechos remuneratorios de artistas, intérpretes y productores de fonogramas). En este caso, si queremos impedir la comunicación pública de una canción en este tipo de actos, tendríamos que ir al artículo 14 LPI (derechos morales) o a la Ley 1/1982, de Protección Civil del Derecho al Honor, a la Intimidad Personal y Familiar y al a Propia Imagen, cuyo artículo 7.2 dice:

Tendrán la consideración de intromisiones ilegítimas en el ámbito de protección delimitado por el artículo segundo de esta Ley:

Seis. La utilización del nombre, de la voz o de la imagen de una persona para fines publicitarios, comerciales o de naturaleza análoga.

Ambas preceptos podrían darnos una cobertura legal parcial, aunque está por ver si un juez considera las mismas aplicables a un caso de este tipo, donde hay varios derechos que confluyen.

Pero este caso es diferente, la utilización de la música no era sólo en un mitin electoral, sino sobretodo incorporado a un vídeo editado por el propio partido. En este caso, la autorización general otorgada por SGAE no ampara este tipo de explotaciones y habría que ir directamente al autor o a su editorial para solicitar una autorización expresa a través del llamado “derecho de sincronización” (el que se produce cuando se incorpora -reproduce- una obra -musical- en otra -audiovisual-).

Aunque las noticias hablan de que Manu Chao “denuncia” al PP, una fuente cercana al caso me indica que no se ha interpuesto reclamación judicial alguna, aunque se están tomando los pasos para ello si no se llegase a una resolución amistosa.

Sería interesante que prosperase la demanda para comprobar sobretodo si es posible argüir derechos morales o derechos a la propia imagen para asociaciones de obras con partidos políticos. La propiedad intelectual no descansa ni en campaña.

Música y MIDEM | Tuesday 29 January 2008

Ayer prometí hablar un poco del estado actual de la música y de todo lo que he visto estos días por el MIDEM, la feria del mercado de la música más importante del mundo. Yo iba acompañando a unos clientes y haciendo contactos para crear un proyecto independiente que, sinceramente, me ilusiona; espero que salga a la luz dentro de poco, aunque no va a ser fácil. Aunque allí estás casi todo el día liado entre reunión y conversación, saco estas conclusiones.

La música pasa por tiempo inciertos y eso se notaba en un MIDEM en el que apenas se ha notado la alegría que debería haber al ver que la música de miles de autores, artistas y productores está hoy en todas partes de nuestro día a día.

El MIDEM, para los que no conozcan su funcionamiento, es un sitio en el que discográficas, artistas, editoriales, entidades de gestión colectiva de derechos, empresas de tecnología y en general cualquier persona involucrada en el negocio musical de cualquier parte del mundo, se reúnen para buscar oportunidades de negocios. Por lo general uno va al MIDEM con la agenda bastante ocupada, intentado conseguir reuniones con distribuidores/productores/… internacionales que distribuyan tus discos, entre otras cosas. A pesar de que las majors representan casi el 80% del mercado mundial y de que EE.UU. es un 40%, su presencia brillaba por su ausencia; está claro que juegan en otras ligas y que a esa feria se va a buscar oportunidades de negocio o a afianzar relaciones y las grandes disqueras tienen una estructura suficiente como para no tener que pegarse una paliza en un sitio como éste. Porque las jornadas son agotadoras, se aprovecha desde el primer café del día hasta la última copa de la noche para intentar vender/comprar tu producto. Poco glamour y mucho mono de trabajo.

Un enorme cartel en la puerta principal intentaba evidenciar el estado de ánimo de la industria:

musicisalive.jpg

La Música Es En Directo/La Música Está Viva

La música en vivo está viviendo una época dorada mientras que la música grabada está en horas bajas; no es casualidad entonces que Madonna decidiese firmar por un promotor de conciertos en vez de en una productora de fonogramas para grabar su próximo disco.

Podría resumir todo lo que se decía ahí en que la industria (sobretodo la independiente, que era la mayoritaria) está ya un poco cansada de que se hable tanto de un business model” que nunca acaba de llegar. Las miradas están puestas en los ISP; Paul McGuinness, manager de U2, ha sido el más crítico con los proveedores de contenidos:

“Network operators should take responsibility for the content they’ve profited on from years”

“These tech guys think of themselves as political liberals and socially aware. They search constantly for the next ‘killer app’. They conveniently forget that the real ‘killer app’ that many of their businesses are founded on is our clients’ recorded music.”

“Kids won’t pay $25 a month for broadband if they just want to share their photos, do their homework and email their friends.”

Bastaba con saber el título su keynote para saber por dónde iban a ir los tiros: “The Online Bonanza: Who is making the money and why aren’t they sharing it?” (La Bonanza Online: ¿Quién está haciendo dinero y por qué no lo reparte?). La diana ahora está sobre los ISP, “culpables” de ser los más beneficiado del “todo gratis” de Internet y parece que ya hay movimientos por parte de las teleco por participar en el negocio de los contenidos. Creo que el camino irá de alguna forma por ahí.

El business model que más se repetía era el gratis+publicidad, sobretodo por la publicidad ofrecida por Qtrax, el gran fiasco de la feria. Estaba por todas partes, dentro y fuera de la misma, con fiestas, charlas y carteles como éste:

qtrax.jpg

“Esto debería dejarte sobrio: Número de descargas ilegales durante el MIDEM”

Durante el MIDEM, afirmaba Qtrax, se iban a descargar de forma ilegal casi dos millones de canciones en Internet y este dato les servía para anunciar el lanzamiento de su retrasada red P2P basada en este modelo de música gratis con DRM a cambio de publicidad (según ellos) no intrusiva. A pesar de anunciar a bombo y platillo su lanzamiento y que habían llegado a un acuerdo con las cuatro majors (Warner, Sony BMG, Emi y Universal), rápido se apresuraron éstas a desmentirlo; se estaba negociando, pero todavía no había un acuerdo cerrado. Además aunque el sitio web ya está disponible y anuncia que tiene más de 25 millones de canciones, la realidad es muy diferente, ya que sin acuerdos con las majors, poca música tiene que ofrecer. Estoy de acuerdo con Antonio en que suena a vaporware.

Y aunque la música ahora es cosa de las Telecos, no había una excesiva presencia de ellas (ya digo que ha sido un MIDEM muy descafeinado) más allá de algo de Nokia, Sony Ericsson, Zune y nada de Apple, a pesar de ser el que ahora mismo corta el bacalao en la música online.

Sí me ha llamado la atención una nueva tecnología que presentaba la empresa francesa Musinaut, el formato MXP4, un nuevo concepto interactivo musical que, sobre una base, el usuario va remezclando el tema para adecuarlo a su gusto: acústico, electrónico, hip-hop, lounge-style, etc. Lo estuve probando en su stand y la verdad es que era entretenido ir creando tu canción sobre las bases rítmicas que te ofrecen; además puedes ir creando filtros para memorizar tus mezclas y escuchar una u otra según tu estado de ánimo. Han creado su propia discográfica, Flying Truffles, para producir a sus propios artistas en MXP4 y esperan que durante 2008 se lancen varios discos compatibles con este formato que puede ser reproducido (y mezclado) en móviles, mp3’s, ordenadores, etc. Aunque no creo que se convierta en estándar, sí me parece una iniciativa interesante y muy creativa para los músicos. Es una pena que no ofrezcan un sample en su web.

Y sobre majors se ha hablado pero poco; muchos daban ya (por fin) hecha la fusión entre EMI y Warner. Lo cierto es que Terra Firma, la empresa de capital riesgo que compró EMI recientemente, no ha encajado muy bien en este sector en el que las cosas se hacen de otra manera; el trato es humano, los contratos se firman después y no antes, y la relación es sobretodo de confianza. Robbie Williams, Coldplay y los Rolling, entre otros, ya han manifestado estar en contra de la nueva dirección.

La representación española vino liderada por el atractivo stand montado por el ICEX, con quien daba gusto tratar; magnífica la gestión que hace para promocionar la industria cultural fuera de nuestras fronteras. El problema es que las majors tienen sus propios canales y las independientes, como decía Mario Pachecho, presidente de Nuevos Medios, no pueden salir fuera cuando son débiles dentro; hace falta una industria independiente potente en el interior para poder plantearse su internacionalización, sobretodo cuando las independientes en nuestro país son prácticamente artesanales y en las que ves que sus dueños están ahí por la pasión que tienen a la música, y no tanto por el dinero que están haciendo en la actualidad.

No hay lugar a duda: son tiempos de cambio. El modelo de negocio se sigue buscando y no toca otra que aguantar las vacas flacas para cuando se definan las nuevas formas de explotar la música. Mientras tanto os dejo con dos columnas de Diego Manrique (especialista de música de El País); la primera sobre la penosa lista de ventas de España (¡¡faltan novedades!!) y la segunda sobre la servil situación de los artistas (algún día hablaré de este tema).

Acuerdo SGAE, PeerMusic y MCPS-PRS | Monday 28 January 2008

Como ya os dije en el post anterior, estos días me encuentro en Cannes en el MIDEM, la feria de la industria musical por excelencia, aunque cada año es menos (según cuentan los viejos del lugar). Ya os contaré más sobre lo que aquí se comenta, ahora os quiero comentar los interesantes movimientos que se están produciendo entre las entidades de gestión de toda Europa, siguiendo la tendencia del años pasados.

Hace apenas media hora, la Sociedad General de Autores y Editores de España (SGAE), Peer Music y MCPS-PRS (simplificando, la “sgae” inglesa) han realizado una rueda de prensa en la que han presentado el acuerdo al que han llegado para que SGAE y MCPS-PRS gestionen en exclusiva el repertorio de Peer Music (primera editorial “independiente”) en Europa para Internet y móviles, la primera del repertorio latino de la editorial y la segunda del agloamericano.

dsc01999.JPG

Estábamos en una sala pequeña, aunque repleta de medios; después de la presentación en inglés, Pablo Hernández, director del departamento jurídico de SGAE ha hecho su particular rueda de prensa “a petit comité” para los medios españoles, precisando un poco más los términos de este acuerdo, que a pesar de la repercusión mediática que tendrá, dudo que sea entendido por los que no se dedican a este medio (y sobretodo que le importen lo más mínimo).

El acuerdo supone un primer paso hacia el futuro que ha “recomendó” la Comisión Europea en 2005, un entorno comunitario en el que las entidades de gestión compitan entre sí, ofreciendo ventajas a los posibles asociados y sobretodo a los usuarios de sus repertorios, lo que, teóricamente, redundará positivamente en los consumidores.

El acuerdo, que ha estado más de seis meses fraguándose, implicará que quien quiera usar el repertorio latino en Europa de Peer Music (que es americana) para Internet y móviles tendrá que pasar por SGAE, y no, como hasta ahora se hacía, a cualquiera de las entidades de gestión europeas. Esto pretenden que sea un primer paso para que otras editoriales se adhieran a este acuerdo y hagan uso de los recursos de SGAE y MCPS-PRS para la gestión de sus repertorios; dicen que ya están en negociación con otras editoriales musicales, sobretodo para especializarse en repertorio latino.

Pero el pastel se está repartiendo para todo el mundo; justo después de esta rueda de prensa, SACEM y Universal presentaban un acuerdo similar, y GEMA (la alemana) y EMI ya acordaron algo similar en verano de 2007 así que supongo que nos tendremos que ir acostumbrando a este tipo de acuerdos que dejarán en un lugar muy peligroso a aquellas entidades europeas con menos poder y que podrían dejar de tener repertorio que gestionar.

¿Y cómo se compatibilizarían todos estos acuerdos? Justo en el MIDEM del año pasado se presentó un acuerdo entre las entidades de España, Francia e Italia para gestionar conjuntamente sus respectivos repertorios a través del sistema “Armonia“, a la que se ha unido (que yo conozca) también la GEMA, por lo que éste será el medio desde el que se gestionarán todos estos acuerdos pan-europeos.

Pasamos entonces de entidades de gestión que administran el repertorio global de forma territorial a entidades que gestionan repertorios particulares con amplitud europea.

Mañana intentaré hacer un análisis del MIDEM y de qué se habla del enfermizo (dadle la connotación que queráis) mercado musical.

Una industria cambiante | Tuesday 8 January 2008

Uno de las cosas que más me gustan de mi profesión son los desafíos a los que nos somete el mercado y la tecnología a diario.

Las dos noticias más importantes del sector en lo que va de año, la comercialización de música de Sony BMG sin DRM y la apuesta de Warner por el Blu-ray, son sin duda un indicativo de por dónde irán los tiros los próximos meses, aunque en una industria tan cambiante, mirar a meses vista quizá es demasiado atrevido.

La industria discográfica es quizá la que más tarde está llegando a todas partes y cuando lo hace es porque alguien les ha indicado el camino. Hollywood intentó poner sus barbas a remojar cuando vio a las del vecino pelar, apoyando tecnologías que aportan de una u otra forma valor añadido a los consumidores. Pero ¿es este el valor añadido que quieren los consumidores? Sin duda que la HD presenta grandes ventajas frente a la SD, pero (y os lo dice alguien amante de la alta fidelidad) ¿hasta qué punto necesita el usuario medio un plasma de más de 50”, con sonido en PCM 5.1 y cables por todo el salón, cuando está acostumbrado a vídeos en DivX con una calidad de imagen bastante pobre? ¿no habrá que ofrecerles lo que piden?.

Sobre la música, a pesar de que se pone a iTunes como muestra de modelo de negocio exitoso, el ejemplo sólo es válido si lo hacemos en conexión con el iPod y en el mercado americano. ¿Cuántos de los que hablan de iTunes como modelo de negocio han comprado en ella alguna vez?

Os voy a contar una anécdota: las pasadas navidades, aprovechando que a mi hermana adolescente le iban a regalar un iPod, fui a El Corte Inglés a comprarle una tarjeta de recarga de iTunes. Estas tarjetas, como cualquier otra tarjeta de regalo, debía ser previamente activada por el dependiente en el terminal de punto de venta correspondiente. Pues bien, no sólo yo era el primero que compraba este tipo de tarjetas (me lo dijo el encargado), sino que tardaron más de 15 minutos en comprobar cómo se hacía el proceso (hasta 3 dependientes -incluido el jefe de sección- acudieron para ayudar al pobre dependiente al que habían pedido una tarjeta para comprar música por Internet). Tanto a mi cuñado como a mí nos dio la sensación de que el dependiente estuvo apunto de decirnos que si no sabíamos que la música era gratis en Internet, y darnos así unas cuantas direcciones recomendables.

Esta experiencia es indicativa de lo difícil que es ir “por lo legal” en Internet, más aún cuando, para poder usar la tarjeta de descarga y autentificar el ordenador correspondiente (requisitos del DRM de Apple, que aunque se diga lo contrario, iTunes sigue estando repleta de medidas tecnológicas), Apple te pide que te registres y, entre otros datos, te piden la tarjeta de crédito. ¿Cómo puede un adolescente español -de esos sin tarjeta de crédito desde nacimiento- comprar música legal en Internet? El problema lo solventamos utilizando mi cuenta en iTunes, aunque ¿cuántos padres estarían dispuestos a dar su tarjeta de crédito para registrarse en un sitio cuando ya han adquirido una tarjeta de regalo para descargarse música?

Una vez pasadas tantas trabas, y después de dos semanas de uso, mi hermana me comenta que le gusta más iTunes que el eMule porque le da más sensación de seguridad, y porque la capacidad de escucha previa de los álbumes está muy bien. Demasiados obstáculos deben saltear los usuarios para tener una buena experiencia con un servicio.

A pesar de que a algunos nostálgicos nos gusta contemplar una estantería llena de discos -originales-, existe una generación que considera cualquier soporte un engorro, que generalmente se encuentra fuera de sus cajas y que la única vez que lo utiliza es para importarlo al ordenador. Una generación a la que la industria cultural no se lo pone nada fácil para conseguir contenidos como ellos lo desean y de forma legal.

Sony, que sabe mucho de fracasos, parece que está mirando por fin a los consumidores cara a cara, no sólo por la comercialización de música sin DRM (lo que no quiere decir que lo vaya a abandonar completamente, prueba de ello es iTunes) sino porque en el CES ha anunciado que en futuras ediciones de discos Blu-ray, la película también se encontrará en una copia portable, para ser disfrutada en dispositivos como la PSP. Una excelente idea que podrían llevar más allá abriendo una tienda online tanto para la PS3 como para la PSP. Además, con la conexión a Internet de los aparatos reproductores de Blu-ray, la diferencia entre el contenido plasmado en el disco y el visualizado online será cada vez más imperceptible.

Pero claro, nos topamos con el complejo mundo de las ventanas de explotación que tan bien desgranó Gonzalo el pasado domingo. Cómo mantener el status quo actual, cuando los usuarios pueden disfrutar de tus contenidos no cuando tú elijas, sino cuando ellos deciden. Y al hilo de todo esto, la Comisión Europea anunció la semana pasada que va a “animar” a la industria cultural a poner todos sus contenidos en Internet, a través de licencias transfronterizas y con DRM interoperables. Casi nada.

Desde luego y volviendo a la frase con la que comencé este errático post, todas estas noticias son excelentes para el consumidor y hacen que todos los que trabajamos en este sector estemos atentos a ellas a la hora de negociar los contratos. Lo cierto es que cada vez que cojo un nuevo formato o contenido, leo detenidamente la cláusula de cesión de derechos, analizo el contenido en cuestión y hago un ejercicio de futurología para intentar prever cualquier tipo de explotación que pudiera surgir de la obra en cuestión (móvil, Internet, TDT, juegos de mesa, iTunes… la oferta, en principio, es infinita).

Lo que está claro es que ahora los usuarios no nos movemos al son de la industria, sino que es ésta la que tiene que analizar cómo queremos disfrutar de los contenidos. Es evidente que la disponibilidad de cualquier contenido en la Red, sin DRM y sin limitación territorial ni temporal es lo que deseamos, pero ¿hasta qué punto estará dispuesta a transigir la industria?.

El DRM ha muerto, viva el DRM | Sunday 6 January 2008

Breve anotación antes de que vengan varios “amigos P.I.” a casa a tomar el Roscón de Reyes.

Lo comentan en muchos sitios, Sony BMG ha anunciado que comenzará a vender contenidos en Internet sin DRM, siguiendo así la estela del resto de majors que llevan varios meses haciendo lo propio.

Muchos lo interpretan como el final del DRM, aunque yo no iría tan lejos. He criticado en numerosas ocasiones cómo las discográficas y productoras de cine y televisión han hecho uso de una tecnología sólo negativa si se utilizada de forma desproporcionada. No creo que el DRM sea malo de por sí, lo que sí lo es, es la configuración que estas empresas han hecho del mismo.

Éste creo que es un punto de inflexión hacia un nuevo uso de los DRM’s, muchos más marginal, cuando la industria lo utilizará no de forma indiscriminada sino para el ofrecimiento de servicios de suscripción de música, por donde creo que estará el futuro de la música comercial y que necesita de algún tipo de tecnología para asegurarse un correcto funcionamiento del mismo. Espero que no se vuelvan a cometer los errores del pasado y las discográficas apuesten por DRM’s interoperables entre sí, no abusivos, que no atenten contra la privacidad de los usuarios y que no sean un estorbo para hacer un uso justo de los contenidos adquiridos.

Espero que los Reyes hayan sido generosos con todos vosotros. Entre otras cosas, a mí me han traído música: Berlin Cabaret Songs, de Ute Lemper; The Great Unwanted, de Lucky Soul; e Insolente, el último disco del compañero Javier de Torres. Todos ellos sin DRM 🙂

Derechos de Imagen y Copyright | Wednesday 5 December 2007

Por algún extraño motivo, últimamente he tenido que resolver en el despacho varias dudas/conflictos sobre derechos de imagen, así como he leído varias noticias relacionadas con este mismo tema.

Una noticia que me llamó mucho la atención la semana pasada es la que afirmaba que The Romantics, un grupo de rock de los años 80, había denunciado a Activision por vulnerar sus derechos de imagen (“publicity rights”) en el famoso juego Guitar Hero. Para los que desconozcan este videojuego, en él se incluyen hasta una treintena de canciones famosas que los jugadores deben interpretar a través de varios botones que tiene un dispositivo con forma de guitarra. Activision, para realizar el juego, pidió correctamente los derechos de reproducción mecánica y de sincronización, que les permitía incluir la obra en el videojuego, pero no así el fonograma con la interpretación de la banda, que se solventó creando su propia grabación con otros músicos.

Activision pidió a estos músicos que la interpretación de What I Like About You, fuese lo más parecida posible a la de The Romantics, hasta tal punto que varios fans informaron a la banda de la incorporación de su master en Guitar Hero, algo que fue negado por el grupo. Éstos, al darse cuenta que la interpretación de su canción en el videojuego era muy similar (sino idéntica) a la suya, acudieron a su abogado para que demandase tanto a los desarrolladores del juego como a los que realizaron dicha grabación.

La Ley de Propiedad Intelectual (tanto la española como la americana) protege las interpretaciones de los artistas intérpretes y ejecutantes,  pero no confiere de originalidad a dichas interpretaciones, lo que permite, por ejemplo, que otros artistas graben o ejecuten las obras de forma idéntica al primero. Recuerdo hace unos años que como promoción, una cadena de pizzas a domicilio me obsequió con un CD con canciones de Bon Jovi; al reproducir el disco y escuchar las pistas, creí oir a Jon Bon Jovi cantando, pero al leer el libreto que venía adjunto, comprobé que los intérpretes no eran estos, sino una banda nada famosa.

Dado que las leyes de propiedad intelectual protegen las interpretaciones, pero no la originalidad de las mismas, no son pocos los cantantes, músicos o productores musicales que se quejan de esta discriminación, de hecho, hace poco hablaba con un productor musical que protestaba porque una famosa compañía de cosméticos había obtenido el derecho de sincronización de un canción producida por él e interpretaba por otra reconocida artista española, que fue muy popular gracias a una película de Almodóvar, grabándola posteriormente con otra cantante pero con un resultado exactamente idéntico al original, provocando que los televidentes creyesen que se trataba de la canción original.

Retomando la noticia de The Romantics, estos han denunciado a los desarrolladores del juego por “apropiarse de manera intencionada de la identidad de la banda y de su persona, y por la imitación del particular sonido de la reconocida y muy exitosa banda The Romantics”. La banda solicita indemnización por daños y perjuicios y una medida cautelar para impedir la comercialización del videojuego en las tiendas. Se denuncian infracciones de derechos de imagen, de propiedad intelectual y de enriquecimiento injusto.

Hay precedentes en EE.UU.; el genial Tom Waits ha demandado (y ganado) varias veces por este mismo hecho, es decir, por explotar comercialmente canciones con una interpretación muy similar a la suya, creando confusión en el público.

La demanda está aquí.

Feliz puente.

multistory-speaker